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Introducción
Bienvenido a la página web de Patrimonio Geológico-Minero del IGME. Aquí obtendrá información sobre nuestro trabajo y sobre aspectos teóricos y prácticos del patrimonio geológico y la geodiversidad. Encontrará respuestas a las preguntas más frecuentes, una galería de imágenes e información de la geodiversidad y patrimonio geológico español. Podrá formular sus preguntas y sugerencias. Por último, si es especialista en el tema y quiere información técnica, le recomendamos que consulte los menús específicos.
10 preguntas básicas sobre el patrimonio geológico y la geodiversidad
A continuación respondemos a 10 preguntas básicas acerca del patrimonio geológico y la geodiversidad. Si quiere información más detallada y precisa, le recomendamos que luego consulte los menús específicos.
1. ¿Qué es el patrimonio geológico?
El patrimonio geológico es una parte importante del patrimonio natural. Está formado por un conjunto de lugares y elementos geológicos de especial relevancia, llamados Lugares de Interés Geológico (LIGs) o Puntos de Interés Geológico (PIGs). Los LIGs se ordenan en inventarios o catálogos, si bien este último término se suele reservar para inventarios que han sido aprobados oficialmente (mediante una orden, decreto o ley).
De manera más concreta, el patrimonio geológico es: “el conjunto de recursos naturales geológicos de valor científico, cultural y/o educativo, ya sean formaciones y estructuras geológicas, formas del terreno, minerales, rocas, fósiles, suelos y otras manifestaciones geológicas que permiten conocer, estudiar e interpretar el origen y evolución de la Tierra y los procesos que la han modelado”. Incluye también las colecciones de fósiles y minerales que constituyen el llamado patrimonio geológico mueble.
De esta definición se extrae la amplitud del concepto de patrimonio geológico. Por ello, es frecuente que se realicen estudios temáticos de algún aspecto concreto de la geología y su valor patrimonial. Así, a menudo se utilizan términos como patrimonio paleontológico, patrimonio geomorfológico, patrimonio mineralógico, etc., todos ellos entendidos como parte constitutiva del patrimonio geológico en su sentido más amplio.
El objetivo final del estudio del patrimonio geológico es garantizar su conservación y facilitar su utilización y disfrute. En España, el estudio del patrimonio geológico se remonta a principios de los años 1970, y fue realizado por investigadores ligados al Instituto Geológico y Minero de España. Si quiere consultar una revisión histórica del estudio del patrimonio geológico.
En las últimas décadas se ha producido un cambio importante en España en relación con el estudio, la valoración y la conservación de los lugares de interés geológico, es decir con el patrimonio geológico. Tras unos momentos iniciales (a principios del siglo XX) de reconocimiento de la necesidad de proteger algunos enclaves emblemáticos por sus peculiares características geológicas y paisajísticas, la geoconservación cayó en un profundo letargo. No fue sino hasta finales de los años 70 y principios de los 80 cuando se desencadenaron una serie de acciones (fundamentalmente en torno al Instituto Geológico y Minero de España, aunque no en exclusiva) que impulsaron los trabajos de inventario del patrimonio geológico de una parte del territorio español. A partir de ese momento se han sucedido numerosas actuaciones: creación de comisiones y sociedades científicas específicas, generalización de inventarios a distintas escalas, publicación de síntesis del patrimonio geológico de buena parte del territorio español, toma de conciencia de las administraciones públicas (en particular las autonómicas) del valor del patrimonio geológico, participación de investigadores españoles en grupos internacionales de trabajo, declaraciones internacionales u nacionales sobre geoconservación, protección de lugares de interés geológico mediante figuras contempladas en la legislación de espacios naturales protegidos, creación de parques geológicos, inclusión de asignaturas específicas en los planes de estudios universitarios y la celebración de gran número de reuniones y congresos temáticos, con una ingente cantidad de trabajos publicados como resultado de los mismos. La lectura de varias tesis doctorales y la presentación de cada vez más trabajos en reuniones y congresos (tanto nacionales como internacionales) muestran el auge de esta disciplina. Cabe destacar como hito fundamental y modelo a seguir en todo el mundo la nueva legislación referida a la conservación del patrimonio natural en España (Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y Biodiversidad), que contempla la conservación de la geodiversidad como uno de sus principios inspiradores y abre un importante abanico de posibilidades de cara a la reconservación.
2. ¿Qué hace que un lugar presente un interés geológico especial?
En su acepción más amplia, se considera que los LIGs pueden presentar interés científico, cultural y/o educativo, e incluso un interés paisajístico o recreativo. Pero lo que se suele valorar fundamentalmente es el valor científico, es decir, la información que ese lugar proporciona a la hora de recomponer la historia geológica de la zona o ilustrar el funcionamiento de un determinado proceso geológico. Por eso se suele valorar su rareza, escasez, singularidad o representatividad dentro de la geología de la zona, entre otros criterios de valoración.
3. ¿Cómo se valora un Lugar de Interés Geológico (LIG)?
Existen diferentes maneras para valorar un Lugar de Interés Geológico. Generalmente se hace mediante tablas con las que se asignan valores a cada LIG en función de tres parámetros: valor intrínseco, potencialidad de uso y riesgo de degradación, es decir, su interés científico, el uso que se pueda hacer de ese lugar y el riesgo que existe de que sea degradado o incluso destruido. Eso es lo que permite comparar diferentes LIGs y, sobre todo, orientar la gestión que garantice su mejor conservación y utilización.
4. ¿Para qué sirve estudiar el Patrimonio Geológico?
El patrimonio geológico incluye los lugares que más y mejor información proporcionan sobre la evolución y funcionamiento de nuestro Planeta. Así que se trata de la “memoria de la Tierra”, un registro único de los acontecimientos que tienen y han tenido lugar a lo largo de la historia de la Tierra, los cuales han quedado registrados en las rocas. Investigar en patrimonio geológico es investigar en el origen y evolución de la Tierra y en descifrar el significado de los paisajes geológicos que vemos hoy en día. Por ello, el estudio del patrimonio geológico es útil para la ciencia y para la sociedad: permite identificar la riqueza geológica del territorio y ayuda a enfocar la conservación y divulgación de este patrimonio tanto a público especializado como a la sociedad en general. La Declaración de Digne o “de los Derechos de la Memoria de la Tierra” explica la importancia del patrimonio geológico como bien común. Por otro lado, a menudo se diferencia entre patrimonio geológico inmueble (in situ) y el patrimonio geológico mueble, formado este último fundamentalmente por las colecciones museísticas confeccionadas con criterios científicos, generalmente de fósiles y/o minerales. Este patrimonio cumple una labor cultural, pedagógica, divulgativa y científica. Son testigos de los progresos que se realizan en las diferentes disciplinas geológicas, apoyan las enseñanzas que se imparten en las aulas y sobre el terreno, contribuyen a la creación de una conciencia social y facilitan el acceso a los investigadores a ejemplares de referencia. No hay que olvidar que los elementos museísticos están en íntima relación con los lugares naturales de donde proceden y necesitan de ciertas precauciones especiales para evitar su destrucción. Pero conviene insistir en que las diferencias entre el patrimonio geológico mueble y el inmueble son de tipo conceptual, práctico y legal. En cualquier caso, lo importante es saber que este patrimonio también debe ser contemplado y convenientemente protegido, divulgado y utilizado.
5. ¿La geodiversidad? ¿Qué es?
El término geodiversidad es paralelo al de biodiversidad, en sentido de riqueza o variedad geológica susceptible de ser medida con indicadores objetivos. Una definición de geodiversidad es: “la variedad de elementos geológicos, incluidos rocas, minerales, fósiles, suelos, formas del relieve, formaciones y unidades geológicas y paisajes presentes en un territorio y que son el producto y registro de la evolución de la Tierra”. Así que la geodiversidad será la consideración de los registros de la historia de la Tierra, como un gigantesco “puzzle de puzzles”, con millones de piezas que no siempre son fáciles de encontrar y de encajar y de las que pueden faltar varias. Así que cuantas más piezas de este “puzzle” tenga una región, más geodiversa será. La geodiversidad contemplará los periodos de tiempo representados en las rocas de ese territorio (diferentes edades de las rocas presentes), diferentes tipos de rocas, de minerales, de fósiles, de formas del terreno, y de cualquier otro rasgo geológico.
6. ¿Es España un país “geodiverso”?
Un simple vistazo al Mapa Geológico de España refleja la diversidad geológica de nuestro país. De hecho, España es uno de los países más geodiversos de Europa. La gran variedad de litologías aflorantes, representativas de paleoambientes y paleoclimas muy diferentes, la diversidad de elementos geomorfológicos, de estructuras tectónicas, de yacimientos minerales y fosilíferos de prácticamente todas las tipologías y periodos geológicos (entre otros aspectos), hacen de España un mosaico geológico en la que la diversidad es un valor singular. Esta geodiversidad es resultado de la compleja y dilatada historia geológica de la Península Ibérica, de los archipiélagos canario y balear, en especial a lo largo de los últimos 700 millones de años.
7. ¿Tiene España un patrimonio geológico importante?
8. ¿Por qué es importante conservar el patrimonio geológico?
El patrimonio geológico es un bien común, es parte de la riqueza natural de nuestro Planeta. La destrucción de los lugares de interés geológico es casi siempre irreversible, por lo que la prevención y la planificación son fundamentales. La conservación del patrimonio geológico es también una responsabilidad: su destrucción deja a las generaciones futuras sin la posibilidad de su conocimiento y disfrute. Por ello, no debemos considerarnos propietarios, sino depositarios de este patrimonio que hemos heredado y que debemos conservar para las generaciones futuras. Así que la gestión del patrimonio geológico como parte importante del patrimonio natural y cultural es reflejo de una sociedad avanzada, responsable y respetuosa con su entorno. Esta gestión y conservación debe ser tanto específica (exclusiva del patrimonio geológico) como estar implantada en programas más amplios de conservación de la naturaleza. En la Declaración de Girona se exponen muy bien los motivos para trabajar en la conservación del patrimonio geológico o geoconservación.
Por otro lado, el patrimonio geológico puede constituir un recurso importante para el desarrollo local. Los geoparques, entendidos como áreas en las que el patrimonio geológico se utiliza como eje para el desarrollo sostenible a escala local, van en aumento en todo el mundo. Actualmente existen cuatro geoparques en España y 33 en toda Europa. Esta iniciativa, auspiciada por la UNESCO, muestra el potencial del patrimonio geológico como nexo, seña de identidad y recurso para explotar desde la perspectiva del desarrollo sostenible.
9. ¿Quién se encarga de estudiar el patrimonio geológico?
El estudio del patrimonio geológico consiste en su catalogación, valoración, conservación, divulgación y utilización. Además del Instituto Geológico y Minero de España, numerosas universidades y centros de investigación se dedican al estudio del patrimonio geológico. Cabe destacar la labor de la Comisión de Patrimonio Geológico de la Sociedad Geológica de España, de la Sociedad Española para la Defensa del Patrimonio Geológico y Minero de España (SEDPGYM) y la Comisión de Patrimonio Paleontológico de la Sociedad Española de Paleontología. Le recomendamos visitar la página de enlaces para conocer la actividad de estas y otras instituciones.
10. ¿Cómo puedo conocer el patrimonio geológico o la geodiversidad de un determinado lugar?
El proyecto PATRIGEO reúne muchos puntos de interés geológico identificados por el IGME a lo largo de los años en diferentes lugares de España. También, el ya citado proyecto Global Geosites identifica 144 lugares españoles de relevancia geológica internacional. Además, existen inventarios (listados) de Lugares de Interés Geológico de muchos lugares de España, incluidas varias autonomías. Le recomendamos entrar en la página de enlaces y de publicaciones para acceder a algunos de ellos.
Patrimonio geológico
El estudio del patrimonio geológico figura entre las más recientes áreas de investigación incorporadas al ámbito de la Geología y de la conservación de la Naturaleza. Es el resultado de una nueva manera de entender el papel del hombre en su relación con la Tierra. Con el paso del tiempo, esta nueva percepción ha ido calando en la sociedad, que ya considera un derecho, una necesidad y un deber proteger el medio ambiente, promover un desarrollo sostenible y dejar para las generaciones futuras un entorno bien conservado, incluyendo los elementos geológicos de interés excepcional.
Definición
El patrimonio geológico está formado por todos aquellos lugares o puntos de interés geológico (conocidos en España como LIGs o PIGs, e internacionalmente como sites o geosites), cuyo valor geológico les hace destacar del entorno circundante por su interés científico y/o educativo.
La definición de patrimonio geológico es, según la ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad: “el conjunto de recursos naturales geológicos de valor científico, cultural y/o educativo, ya sean formaciones y estructuras geológicas, formas del terreno, minerales, rocas, meteoritos, fósiles, suelos y otras manifestaciones geológicas que permiten conocer, estudiar e interpretar: a) el origen y evolución de la Tierra, b) los procesos que la han modelado, c) los climas y paisajes del pasado y presente y d) el origen y evolución de la vida”.
Como se deduce de esta definición, el estudio de este patrimonio es complejo porque en él se conjugan aspectos científicos, técnicos, culturales, económicos, estratégicos, recreativos y sociales, pero siempre en relación con procesos y elementos naturales de origen geológico.
Instituciones ligadas al estudio del patrimonio geológico
Diversas instituciones españolas dedican esfuerzos al estudio del patrimonio geológico. El Instituto Geológico y Minero de España creó para tal fin, en 2007, el Área de Investigación en Patrimonio Geológico-Minero. La Comisión de Patrimonio Geológico de la Sociedad Geológica de España desarrolla una intensa labor de divulgación y promoción del patrimonio geológico, además de organizar reuniones científicas periódicas. La Sociedad Española para la Defensa del Patrimonio Geológico y Minero de España (SEDPGYM) edita una revista, organiza reuniones periódicas y ha editado numerosos volúmenes referidos al patrimonio geológico y minero.
A nivel europeo, es la Asociación Europea para la Conservación del Patrimonio Geológico (ProGEO), la sociedad científica que recoge las experiencias realizadas en los diversos países miembros. Además, al no existir otra asociación similar en otros contextos geográficos, constituye, cada día más, el foro de discusión y la referencia mundial para el desarrollo de aspectos relacionados con el estudio y conservación del patrimonio geológico.
Aplicaciones del estudio del patrimonio geológico
El objetivo final del estudio del patrimonio geológico es promover su conservación y facilitar su utilización y disfrute. Actualmente, el estudio del patrimonio geológico busca identificar, valorar, conservar y divulgar aquellos lugares que posean un elevado valor en relación con las Ciencias de la Tierra. Estos cuatro objetivos deben abordarse si se busca una gestión integral. Por ello, las principales líneas de trabajo en relación al patrimonio geológico son: inventario, legislación, geoconservación y divulgación.
Por otro lado, el interés del patrimonio geológico a menudo supera el ámbito científico y natural y se aproxima a otros aspectos científicos, ecológicos o culturales. En muchas ocasiones el patrimonio geológico guarda una estrecha relación con el patrimonio histórico-artístico, con las tradiciones, creencias y folklore de algunos lugares, e incluso puede tener una importante significación religiosa o convertirse en signo de identidad local.
La necesidad de la conservación del patrimonio geológico se basa en su fragilidad, en su valor intrínseco y su potencial para la divulgación, la docencia y el desarrollo local. Por ello, la conservación del patrimonio geológico constituye una responsabilidad y una obligación por parte de las administraciones públicas y de la sociedad en general. Al fin y al cabo, está formado por los ejemplos más representativos, singulares o exclusivos del registro geológico. Es una herencia que recibimos y que debemos transmitir a las generaciones futuras para el mejor progreso social y científico. Además, hay que tener en cuenta que la destrucción del patrimonio geológico es, casi siempre, irreversible.
Más información en:
Carcavilla, L., López-Martínez, J. y Durán, J.J. (2007). Patrimonio geológico y geodiversidad: investigación, conservación, gestión y relación con los espacios naturales protegidos. Instituto Geológico y Minero de España. Serie Cuadernos del Museo Geominero, nº 7. Madrid. 360 p.
Patrimonio geológico español
España es un país que posee un rico y variado patrimonio geológico. Muchos de estos lugares de interés geológico son bien conocidos y la mayoría de la población es consciente de su valor. La Ciudad Encantada de Cuenca, el Torcal de Antequera, Las Médulas, el Pico del Teide, el Valle de Ordesa, los Lagos de Covadonga o el Peñón de Ifach son sólo algunos ejemplos.
Sin embargo, el patrimonio geológico español no sólo está formado por estos paisajes geológicos sobresalientes, sino que también por excepcionales yacimientos minerales, por rocas y series estratigráficas que nos muestran información de procesos geológicos que tuvieron lugar hace millones de años, por complejas estructuras tectónicas, o por yacimientos de fósiles de muchos tipos de organismos, incluidos los antepasados del hombre moderno. Además, con el tiempo se van descubriendo nuevos lugares de interés geológico que enriquecen y diversifican nuestro patrimonio natural.
Conocer para gestionar
Para gestionar este valioso patrimonio geológico es fundamental conocer su ubicación y características. Por ello, el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y diversas autonomías, diputaciones, ayuntamientos y centros de investigación vienen realizando inventarios de lugares de interés geológico, ya sea a escala nacional, autonómica, provincial o local. Mediante estos inventarios se identifican y valoran los lugares de interés geológico, a la vez que se plantean medidas de gestión en función de su vulnerabilidad y características. Cabe destacar la identificación de los contextos y lugares geológicos españoles de relevancia internacional, identificados por el proyecto Global Geosites.
Un bien que es necesario conservar
La absoluta necesidad de la conservación del patrimonio geológico radica en su valor científico, divulgación y uso didáctico o educativo, que redunda en un mayor grado de conocimiento de la importancia y significado de todos estos aspectos y es la mejor garantía de respeto hacia el medio geológico y de su conservación para generaciones futuras.
Inventarios
Para gestionar un recurso es imprescindible identificarlo y conocerlo. Por ello, el primer paso en el estudio, gestión y conservación del patrimonio geológico es el inventario de los elementos que lo componen, es decir, la identificación de los lugares de interés geológico (LIGs) mediante la confección de inventarios. El inventario implica la identificación, localización y clasificación de los lugres de interés. Mediante estas acciones se identifica su presencia y ubicación, de manera que se puede afrontar la interpretación de su significado e importancia dentro del contexto geológico.
Lo ideal es que un estudio de patrimonio geológico vaya más allá de un inventario, y que incorpore un análisis de la información y una serie de propuestas o conclusiones. De esta manera, los inventarios aportan información sobre las características geológicas de una zona, sobre su diversidad y, por lo tanto, acerca del valor de un territorio en sentido geológico. Por ello son útiles para la planificación territorial.
La importancia o singularidad de los LIGs viene dada fundamentalmente por su interés científico y/o didáctico, si bien otros autores incluyen también el interés cultural, recreativo o paisajístico, entre otros. Algunos de los criterios más relevantes a la hora de establecer esta importancia son: la exclusividad cronoestratigráfica; el hecho de dar lugar a formas del relieve notables; la singularidad mineralógica, petrológica o sedimentaria; el contenido paleontológico; la presencia de elementos estructurales especialmente singulares o representativos; o el ser reflejo de paleogeografías o paleoambientes que muestren la evolución geológica regional. Además, los lugares incluidos en los inventarios son destacables por su singularidad o por ser representativos de la geodiversidad del área estudiada.
Los inventarios deben superar un problema fundamental: mediante la selección de unos enclaves puntuales se pretende representar las características geológicas de toda una región. Por ello, un criterio básico a la hora de seleccionar los LIGs de un lugar es la representatividad, de manera que representen lo más fielmente la realidad circundante, de tal forma que se puede llegar a una aproximación al conocimiento geológico de la zona a través de ellos. Se trata de mostrar, a la vez, lo más representativo y lo más singular (que a veces coinciden pero a veces no). Además, en algunos casos el estudio del patrimonio geológico se utiliza para realizar un diagnóstico general del valor geológico y/o estado de conservación-riesgo de degradación de una determinada zona. Si la selección de lugares no es la adecuada y no representa las características geológicas de la zona, el diagnóstico no será correcto porque mostrará una realidad distorsionada.
Siempre debe tenerse en cuenta que los inventarios de puntos de interés están abiertos a posibles modificaciones, ya sea por la inclusión de nuevos puntos o por la desaparición de otros. El primer caso puede deberse a que anteriormente no habían sido contemplados, correctamente interpretados o valorados, ya que la Geología es una ciencia en continuo desarrollo y en la que se están realizando nuevas investigaciones. Las incorporaciones de puntos a inventarios ya realizados suele corresponder a yacimientos paleontológicos, morfologías y depósitos endokársticos, series estratigráficas o mineralizaciones. Mucho más raro, pero posible, es que las modificaciones en el inventario se refieran a la eliminación de lugares en él incluidos. Cuando esto ocurre suele deberse a la degradación del lugar por actuaciones antrópicas y, en muy contadas excepciones, como resultado de una nueva interpretación del lugar, que le resta singularidad geológica.
Hay que resaltar que un inventario no es un simple listado de LIGs. La realización de un inventario debe poseer unos objetivos iniciales e incluir una recolección de datos y un análisis que permita seleccionar los lugares de mayor interés y, además, en la medida de lo posible, incluir una valoración (absoluta o relativa) de los puntos seleccionados. Por ello un desarrollo metodológico claro es fundamental y debe incluirse en la descripción del inventario. Los inventarios de puntos de interés pueden realizarse con diferentes metodologías, que difieren bastante en el tipo de información aportada y analizada. En cualquier caso, un inventario exige un planteamiento metodológico inicial, en el que, al menos, se debe definir: 1) el ámbito de estudio, 2) la escala de trabajo y 3) la tipología y el tamaño de lugares a inventariar. Es fundamental que los objetivos y el uso que se vaya a dar a la información del inventario quede claro en las primeras etapas del mismo, ya que influirá en el método de realización del mismo.
Existen numerosos ejemplos de inventarios, muchos de los cuales fueron citados en el capítulo introductorio (sobre todo los referidos al ámbito español). Y también, publicaciones dedicadas a desarrollar una metodología general para su realización. Te recomendamos que acudas a la pestaña de bibliografía para consultarlas.
Carcavilla, L., López-Martínez, J. y Durán, J.J. (2007). Patrimonio geológico y geodiversidad: investigación, conservación, gestión y relación con los espacios naturales protegidos. Instituto Geológico y Minero de España. Serie Cuadernos del Museo Geominero, nº 7. Madrid. 360 p.
Cendrero, A. 1996. El patrimonio geológico. Ideas para su protección, conservación y utilización. En MOPTMA. El Patrimonio Geológico. Bases para su valoración, protección, conservación y utilización, 17-38. Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente, Madrid.
García Cortés, A. 1996. Inventario del patrimonio geológico. En MOPTMA (Ed.). El patrimonio geológico. Ideas para su protección, conservación y utilización, 53-60. MOPTMA. Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente. Madrid.
Palacio, J. 2000. Patrimonio Geológico. Aspectos metodológicos. En Palacio, J. (Coord.). Jornadas sobre Patrimonio Geológico y Desarrollo Sostenible, 11-22. Serie Monografías. Ministerio de Medio Ambiente. Sociedad Española de Geología Ambiental y Ordenación del Territorio. Madrid.
Legislación
La conservación del patrimonio geológico requiere la existencia de una legislación que defina mecanismos concretos para su protección. El sistema de conservación de la naturaleza más importante es la protección, entendida como el proceso por el que se delimita un espacio natural cuya gestión tiene como objetivo primordial la conservación de sus valores naturales.<
El patrimonio geológico, como componente del patrimonio natural, no es una excepción, por lo que la legislación debe definir sistemas para la declaración de espacios protegidos de naturaleza geológica. Para esos territorios se establece un sistema de gestión y se asigna un régimen jurídico que garantice la conservación y la práctica de usos compatibles con la misma. Tal importancia cobra la protección como método de conservación, que a menudo se consideran sinónimas. Por ello conviene recordar que la protección no es el único método de geoconservación, aunque sí el más importante o, al menos, el más conocido.
En la actualidad, son fundamentalmente cuatro las leyes que, de manera directa, rigen la gestión del patrimonio geológico a nivel estatal en España
Ley 42/2007 del patrimonio natural y la biodiversidad
En España, la conservación de la naturaleza es competencia de las comunidades autónomas, si bien el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) dicta un marco general de referencia al que deben ceñirse, como mínimo, las autonomías. Ese marco es la Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y Biodiversidad. En dicha Ley, el reflejo del patrimonio geológico y la geodiversidad es bastante notable. En la actualidad, el Instituto Geológico y Minero está trabajando como organismo asesor del Ministerio para el desarrollo normativo de esta compleja Ley.
El texto de la Ley, aprobado a finales del 2007, incluye importantes novedades con respecto a lo que se refiere a la protección del patrimonio geológico y la geodiversidad. Esta norma legal sustituye a la anterior Ley 4/89 de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres. Es evidente que la nueva legislación representa un paso adelante muy significativo.
Las principales novedades son de tres tipos: 1) menciones expresas a la geología, al patrimonio geológico y a la geodiversidad en ámbitos donde antes no lo estaban; 2) las que suponen un avance concreto en el inventario y conservación del patrimonio geológico y la geodiversidad; y 3) las referidas a definir figuras de protección que incluyan rasgos geológicos.
Dentro de las novedades que se refieren a menciones expresas a la geología en ámbitos donde antes no lo estaba, destaca que el concepto de geodiversidad está presente en muchos artículos de la Ley. Esta referencia expresa hace que sea obligatorio su estudio en cada caso, algo que en la Ley anterior quedaba expresado de manera ambigua y dependía de la opinión del lector. Algunos ejemplos son:
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En el Título Preliminar se especifica que es un principio que inspira la Ley es la conservación de la biodiversidad y de la geodiversidad.
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Entre las 38 definiciones de términos a los que hace referencia la Ley se incluyen términos como geodiversidad, patrimonio geológico y geoparques.
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En las definiciones de patrimonio natural y recursos naturales se incluyen menciones expresas a la geología, algo lógico desde nuestra perspectiva, pero que no estaba en las definiciones iniciales presentes en anteriores borradores del texto de la ley.
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Entre los deberes de los poderes públicos se especifica la integración en las políticas sectoriales los objetivos y las previsiones necesarios para la conservación y valoración del Patrimonio Natural, la protección de la Biodiversidad y la Geodiversidad (…).
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Los Planes de Ordenación de los Recursos Naturales, en su contenido mínimo, deben describir e interpretar las características físicas, geológicas y biológicas del lugar donde se centren.
Las novedades referidas a definir figuras de protección que incluyan rasgos geológicos, son muy significativas, pues con la Ley anterior era difícil aplicar algunas de estas figuras a determinados afloramientos geológicos. Las principales novedades son:
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La nueva definición de Parque hace mención expresa a la geología (en la de la Ley anterior sólo mencionaba la geomorfología)
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La nueva definición de Monumento Natural se amplía, incluyendo los estratotipos.
Y por último, dentro de las que suponen un avance concreto en el inventario y conservación del patrimonio geológico y la geodiversidad, las novedades son muy importantes:
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Le especifica que el Ministerio de Medio Ambiente, con la colaboración de las comunidades autónomas y de las instituciones y organizaciones de carácter científico, elaborará un Inventario Español del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, que incluirá un inventario de Lugares de Interés Geológico representativo, al menos, de las unidades y contextos geológicos recogidos en el anexo VIII (proyecto Geosites). Y por otro lado, que se llevará a cabo un Plan Estratégico Estatal del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad que incluirá, a su vez, un diagnóstico de la situación y de la evolución del patrimonio natural y la biodiversidad y geodiversidad.
El 11 de mayo de 2011 fue publicado en el Boletín Oficial del Estado el desarrollo del Inventario Español del Patrimonio Natural y la Biodiversidad (IEPNB), de manera que explica su contenido, alcance y plazos para su ejecución. En dicho inventario se incluyen los lugares de interés geológico, de manera que es previsible que sirva para impulsar el desarrollo de inventarios de patrimonio geológico en las comunidades autónomas.
El IEPNB estará integrado por tres instrumentos: 1) sus componentes básicos como inventarios, catálogos, registros, listados y bases de datos; 2) un sistema de indicadores que permita evaluar de forma sintética su estado y evolución; y 3) como resumen de todo lo anterior, un informe anual. En dicho borrador de Reglamento se establece que el Inventario Español del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad será “un instrumento público, donde se integran los inventarios, catálogos, listados e indicadores que recogen la distribución, abundancia, estado de conservación y utilización de los elementos terrestres y marinos integrantes del Patrimonio Natural y la Biodiversidad (…)”. El inventario podrá incluir los datos obrantes en los registros gestionados por el órgano competente de las comunidades y ciudades autónomas.
El Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino elaborará, en colaboración con las comunidades autónomas y, en su caso, con otros órganos de la Administración General del Estado (entre los que se encuentra el IGME), el Informe sobre el Estado del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, con periodicidad anual, y que reflejará cambios en relación con años anteriores para poder establecer tendencias.
El Inventario Español de Lugares de Interés Geológico (IELIG) se incluye en el grupo de componentes del inventario llamado de Espacios Naturales Protegidos y/o de Interés, y especifica que formarán parte del IELIG los “lugares de interés, por su carácter único o representativo, para el estudio e interpretación del origen y evolución de los grandes dominios geológicos españoles, incluyendo los procesos que los han modelado, los climas del pasado y su evolución paleobiológica”.
La estructura del inventario será información cartográfica con geometría de polígonos y base de datos alfanumérica asociada. Además, el estado de conservación del lugar se determinará a partir de las transformaciones a las que se haya visto sometido (favorable, favorable pero con alteraciones, alterado, degradado o fuertemente degradado). Asimismo se hará una valoración sobre la vulnerabilidad y la protección del lugar, base para el establecimiento de una red de lugares para uso científico y posible uso didáctico o recreativo.
Para una revisión pormenorizada de la legislación autonómica referida a la protección del patrimonio geológico se recomienda consultar:
Carcavilla, L., López-Martínez, J. y Durán, J.J. (2007). Patrimonio geológico y geodiversidad: investigación, conservación, gestión y relación con los espacios naturales protegidos. Instituto Geológico y Minero de España. Serie Cuadernos del Museo Geominero, nº 7. Madrid. 360 p.
Ley 45/2007 para el desarrollo sostenible del medio rural
Esta Ley hace referencia expresa a las posibilidades que el patrimonio geológico y la geodiversidad pueden ofrecer para el desarrollo rural. En concreto, propone utilizar los recursos geológicos que existen en el entorno rural y que puedan ser utilizados para un desarrollo sostenible, pero siempre dando prioridad a la conservación del medio ambiente, el paisaje y el patrimonio natural y cultural. También afirma que en las labores de planificación ambiental se llevarán a cabo iniciativas para el conocimiento, protección y uso sostenible del patrimonio geológico, minero y biológico como recurso científico, cultural y turístico.
Ley 5/2007 de la Red de Parques Nacionales
Esta Ley define las características del Red de Parques Nacionales, así como las competencias del Ministerio e Medio ambiente en dicha Red.
En la Ley se define Parque Nacional como los “espacios naturales de alto valor ecológico y cultural, poco transformados por la explotación o actividad humana que, en razón de la belleza de sus paisajes, la representatividad de sus ecosistemas o la singularidad de su flora, de su fauna, de su geología o de sus formaciones geomorfológicas, poseen unos valores ecológicos, estéticos, culturales, educativos y científicos destacados cuya conservación merece una atención preferente y se declara de interés general del Estado”.
Además, define un conjunto de sistemas naturales españoles a representar en la Red de Parques Nacionales. Entre esos sistemas, algunos de ellos tienen origen geológico o los procesos geológicos juegan un importante papel en su formación y/o desarrollo. Además en esta Ley se definen unas unidades representativas de la geodiversidad española.
Ley 16/1985 de Patrimonio Histórico Español
A pesar de que el patrimonio paleontológico está formado por fósiles (que son de origen natural), su protección legal en España está contemplada también en la legislación referida al patrimonio histórico-artístico (Ley 16/1985 de Patrimonio Histórico Español). A pesar de que esto pueda parecer paradójico, el caso es que en España la protección del patrimonio paleontológico se ha venido realizando en el marco legal histórico-artístico, y sólo excepcionalmente, en el de conservación del medio natural.
Numerosas autonomías han decidido legislar de manera más específica las actividades paleontológicas. Sirvan como ejemplo la Ley 3/1999 de Patrimonio Cultural Aragonés, el Decreto 6/1990 Regulador de Excavaciones Paleontológicas del Gobierno de Aragón, el Plan de Estructuración de la Protección del Patrimonio Paleontológico de la Región de Murcia, o la Ley 25.743 de Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid (y otros ejemplos de Cataluña, Valencia y País Vasco). En ellas se definen, por ejemplo, figuras de protección alternativas a la de Bien de Interés Cultural (BIC), e incluso sistemas de zonificación de los yacimientos paleontológicos en función de su grado de protección. Además, es importante citar que la conservación del registro fósil también ha sido contemplada recientemente en algunas otras normas legales autonómicas como las referidas a los Parques Culturales o algunas otras específicas relacionadas con el Patrimonio Cultural autonómico.
Por otro lado, las comunidades autónomas poseen un marco normativo extenso ligado a estos aspectos, y otras leyes tienen relación, aunque de manera menos directa, en la gestión del patrimonio geológico.
Geoconservación

El origen de la preocupación por la conservación y valoración del patrimonio geológico surgió de la conciencia conservacionista iniciada en algunos países a finales del siglo XIX y principios del XX, que entendía que ciertos enclaves naturales poseen un notable valor por sí mismos y que, por lo tanto, deben ser protegidos y conservados. Dentro de estos iniciales movimientos conservacionistas del medio natural, fue la protección de ciertos elementos geológicos la que adquirió mayor relevancia, debido a su alto valor escénico.
Sin embargo, la realidad es que, a pesar de este antiguo origen, el estudio sistemático del patrimonio geológico es relativamente reciente. En algunos países pioneros como Gran Bretaña se inició a mediados del siglo XX, si bien en la mayoría de Europa no ha gozado de un verdadero reconocimiento hasta finales del siglo XX. Incluso a día de hoy se sigue considerando al patrimonio geológico como la “cenicienta” de las políticas de conservación de la naturaleza, pues es, a menudo, eclipsada por el interés suscitado por otros aspectos bióticos del medio natural.
El objetivo final del patrimonio geológico es promover su conservación. Y más teniendo en cuenta que la mayoría de los enclaves de alto valor geológico son recursos no-renovables, por lo que su destrucción es irreversible. Sin embargo la conservación de los elementos geológicos tiene una peculiaridad: a menudo su interés surge por la existencia de una transformación que permite observar su estructura interna, por ejemplo en una cantera o en el talud de carretera. Por ello desde hace unos años se habla de geoconservación, en referencia a las técnicas de conservación del patrimonio geológico que a menudo difieren de las utilizadas en otros aspectos del medio natural.
Por otro lado, el estudio del patrimonio geológico guarda una estrecha relación con los espacios naturales protegidos. Esta relación se basa en que el patrimonio geológico forma parte del patrimonio natural y, por lo tanto, es susceptible de ser protegido mediante las leyes y mecanismos de conservación de la naturaleza. Además, algunos elementos geológicos poseen un valor paisajístico y escénico que atrae a un gran número de visitantes a los espacios naturales.
En resumen, la conservación del patrimonio geológico constituye una responsabilidad y una obligación por parte de las administraciones públicas y de la sociedad en general, debido a su valor intrínseco y a sus posibles utilizaciones. Al fin y al cabo, está formado por los ejemplos más representativos, singulares o exclusivos del registro geológico. Es una herencia que recibimos y que debemos transmitir a las generaciones futuras para el mejor progreso social y científico.
Recientemente, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha aprobado una resolución propuesta por al Sociedad Geológica de España (SGE) y el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) por la que el patrimonio geológico y la geodiversidad se incorporan a su agenda de trabajo.
Esto facilita la organización, auspicio y financiamiento de futuras sesiones del Foro sobre geodiversidad y patrimonio geológico, a fin de asegurar que este mecanismo logre la más amplia participación posible de los gobiernos, grupos del sector independiente y organizaciones internacionales de todo el mundo. Parte, además, del reconocimiento por parte de la UICN de que la mayor parte del patrimonio geológico está en los paisajes más amplios fuera de las áreas protegidas, y que es fundamental salvar, estudiar y utilizar de manera sostenible la geodiversidad y patrimonio geológico.
Una buena noticia que supone un importante paso adelante para que la geología sea puesta al mismo nivel que otras ciencias naturales en los programas de conservación del patrimonio natural.
Carcavilla, L., López-Martínez, J. y Durán, J.J. (2007). Patrimonio geológico y geodiversidad: investigación, conservación, gestión y relación con los espacios naturales protegidos. Instituto Geológico y Minero de España. Serie Cuadernos del Museo Geominero, nº 7. Madrid. 360 p.
Antecedentes: El estudio del patrimonio geológico en España

Las labores de análisis e inventario del patrimonio geológico español son relativamente recientes. Tras una etapa primigenia a principios del siglo pasado, en la que se protegieron algunos enclaves geológicos de fuerte contenido escénico (Lagos de Covadonga, Ordesa, Ciudad Encantada de Cuenca o el Torcal de Antequera, entre otros), el estudio del patrimonio geológico y la geoconservación tuvieron poco desarrollo en las siguientes décadas.
Fue a finales de la década de los setenta del siglo XX cuando volvió a despertar de la mano de algunos profesionales ligados al Instituto Geológico y Minero de España. Desde este centro se impulsó el comienzo de una labor sistemática mediante el llamado Inventario Nacional de Puntos de Interés Geológico, más conocidos desde entonces por sus siglas (PIG). Ligados a este proyecto se desarrollaron varios trabajos metodológicos y de inventario (Elízaga, 1988; Elízaga et al., 1980, 1993), realizándose proyectos concretos en Galicia, Asturias, Cordillera Cantábrica, Comunidad Valenciana, Teruel, Murcia, Albacete y Menorca (Águeda et al., 1985; Duque et al., 1983). El porcentaje estudiado de la superficie nacional fue aproximadamente de un 16%. Se realizaron vídeos y publicaciones divulgativas que contribuyeron a la toma de conciencia por parte de otras administraciones, sobre todo las autonómicas y provinciales, aunque algunas de éstas fue también pionera en estas labores.
Posteriormente, el Inventario Nacional de PIGs se vio interrumpido por motivos presupuestarios, por lo que la catalogación de lugares de interés geológico se limitó a la incorporación del inventario del patrimonio geológico a la labor cartográfica del Mapa Geológico Nacional (MAGNA), a escala 1: 50.000, a partir del año 1989. Además, durante esta etapa, algunas autonomías realizaron sus propios inventarios de LIGs, como País Vasco (Tamés et al., 1991) y Murcia (Arana et al., 1999).
Estando prácticamente finalizado el Plan MAGNA, una tercera fase comenzó con la generalización de estudios e inventarios desde muy diversas instituciones. En realidad, el desarrollo metodológico para el estudio del patrimonio geológico se basó en las líneas que a principios de los años setenta sentaron los investigadores ligados al Instituto Geológico y Minero. Con posterioridad, trabajos como los de Cendrero (1996), Morales, (1996), Morales et al. (2002), Elízaga y Palacio (1996), Palacio (2000), Villalobos et al. (2004) y García-Cortés (2005) han sido los que han marcado alguna de las pautas básicas. La lectura de varias tesis doctorales (Romero, 2001), Carcavilla et al. (2007) y Bruschi (2007) ha propiciado un importante impulso al desarrollo de aspectos metodológicos.
Este desarrollo metodológico ha servido de telón de fondo sobre el que se han basado numerosos inventarios realizados recientemente, referidos tanto al ámbito municipal, comarcal o provincial. Durante este periodo también es de destacar la realización de inventarios de lugares de interés geológico a escala autonómica muy bien desarrollados metodológicamente, como los de Andalucía y Cataluña y, en este último caso, con un amplio consenso por parte de la comunidad científica debido al proceso participativo seguido en su elaboración (Druguet et al., en prensa). También es necesario destacar la existencia de la Estrategia Andaluza de Conservación de la Geodiversidad, que supone un marco de referencia en dicha comunidad autónoma para la realización de numerosos trabajos (inventarios, declaración de geoparques, iniciativas de divulgación, etc.) y que marca las pautas de la gestión a escala autonómica.
Por último, cabe destacar la realización de las labores de inventario enmarcadas en el proyecto internacional Global Geosites, que persigue identificar el patrimonio geológico mundial. Este proyecto se basa en la identificación de unos contextos geológicos de relevancia internacional a partir de los cuales se identifican los lugares de interés geológico (conocidos como geosites) que los definen y caracterizan. Mediante este proyecto, se han identificado en España 20 contextos geológicos de relevancia internacional y 144 lugares o geosites (García-Cortés, 2008).
En la actualidad, el nuevo marco legislativo referente a la conservación de la naturaleza supone la realización de inventarios y de estudios de seguimiento del estado de conservación de la geodiversidad y patrimonio geológico. El desarrollo metodológico para la realización de estos estudios marcará, casi seguro, las pautas del avance del estudio del patrimonio geológico en los próximos años.
NOTA: El presente resumen trata de mostrar la evolución del estudio del patrimonio geológico y la geodiversidad en España. No pretende ser exhaustivo, citando sólo algunas de las muchas publicaciones recientes. Para una revisión histórica más exhaustiva se recomienda la consulta del artículo: Durán, J.J., Carcavilla, L. y López-Martínez, J. (2005). Patrimonio geológico: una panorámica de los últimos 30 años en España. Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural (Sección Geológica) 100 (1-4), 277-287.
REFERENCIAS
- Águeda, J., Elízaga, E., González-Lastra, J.A., Palacio, J., Sánchez de la Torre, L., Suárez de Centi, C. y Valenzuela, M. 1985. Puntos de Interés Geológico de Asturias. Volumen I. Ministerio de Industria y Energía. IGME, 132 págs. Madrid.
- Arana, R., Rodríguez-Estrella, T., Mancheño, M.A., Guillén, F., Ortiz, R., Fernández Tapia, T. y Del Ramo, A. 1999. El Patrimonio Geológico de la Región de Murcia. Fundación Séneca, 399 págs. Murcia.
- Bruschi, V.M. (2007). Desarrollo de una metodología para la caracterización, evaluación y gestión de los recursos de la geodiversidad. Universidad de Cantabria. Tesis Doctoral. 355 p.
- Carcavilla, L., López-Martínez, J. y Durán, J.J. (2007). Patrimonio geológico y geodiversidad: investigación, conservación, gestión y relación con los espacios naturales protegidos. Instituto Geológico y Minero de España. Serie Cuadernos del Museo Geominero, nº 7. Madrid. 360 p.
- Cendrero, A. 1996. El patrimonio geológico. Ideas para su protección, conservación y utilización. MOPTMA. En: El Patrimonio Geológico. Bases para su valoración, protección, conservación y utilización, págs. 17-38. Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente. Madrid.
- Druguet, E., Carreras, J. y Herrero, N. (en prensa). Inventario de espacios de interés geológico de Cataluña.1. Antecedentes y metodología. Actas de la VI Reunión Nacional de la Comisión de Patrimonio Geológico. Sociedad Geológica de España.
- Duque, L.C., Elízaga, E. y Vidal Romaní, J.R. 1983. Puntos de Interés Geológico de Galicia. Instituto Geológico y Minero de España, 103 págs. Madrid.
- Durán, J.J., Carcavilla, L. y López-Martínez, J. 2005. Patrimonio geológico: una panorámica de los últimos 30 años en España. Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural (Sección Geológica) 100 (1-4), 277-287.
- Elízaga, E. 1988. Georrecursos culturales. En: Geología Ambiental, págs. 85-100. ITGE. Madrid.
- Elízaga, E. y Palacio, J. 1996. Valoración de puntos y/o lugares de interés geológico. En: El Patrimonio Geológico. Bases para su valoración, protección, conservación y utilización. Cendrero, A. Ed., págs. 61-79. Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente, Madrid.
- Elizaga, E., Abril, J., Duque, L.C., García Salinas, F. y Murcia, V. 1980. Los puntos geológico-mineros de interés singular como patrimonio natural. Su inventario y metodología de estudio. I Reunión Nacional de Geología Ambiental y Ordenación del Territorio. Volumen de Comunicaciones, 21. Santander.
- Elízaga, E., Gallego, E. y García-Cortés, A. 1983. Inventaire National des sities d’Interet Géologique en Espagne: Methodologie et Déroulement. Mémoires de la Societé Géologique de France. Nouvelle Serie, 1165 : 103-110. París.
- GARCÍA-CORTÉS, A. (Ed.) (2008). Contextos geológicos españoles: una aproximación al patrimonio geológico español de relevancia internacional. Instituto Geológico y Minero de España. 235 p.
- Morales, J. 1996. El patrimonio paleontológico. Bases para su definición, estado actual y perspectivas futuras. En: El Patrimonio Geológico. Bases para su valoración, protección, conservación y utilización, Cendrero, A. Ed. págs. 39-51. Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente, Madrid.
- Morales, J. Gómez, E. y Azanza, B. 2002. El patrimonio paleontológico español: marco legal, titularidad, gestión y conservación. En: El patrimonio paleontológico de Teruel, Meléndez, G. y Peñalver, E. (Coords.), págs. 53-62. I Jornadas sobre el patrimonio de la provincia de Teruel. Paleontología. Instituto de Estudios Turolenses. Diputación de Teruel.
- Palacio, J. Coord. 2000. Jornadas sobre Patrimonio Geológico y Desarrollo Sostenible. Serie Monografías. Ministerio de Medio Ambiente. Sociedad Española de Geología Ambiental y Ordenación del Territorio. 91 págs. Madrid.
- Romero, G. 2004. El patrimonio paleontológico de la región de Murcia. Tesis Doctoral. Universidad de Murcia.
- Tamés, P., Mendiola, I. y Pérez, C. (Coords.). 1991. Puntos de interés geológico de Guipúzcoa. Diputación Foral de Guipúzcoa, 167 págs. San Sebastián.
- Villalobos, M., Braga, J.C., Guirado, J. y Pérez Muñoz, A.B. 2004. El inventario andaluz de georrecursos culturales: criterios de valoración. De Re Metallica 3: 9-21. Madrid.