Euro
| Euro | ||||
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евро en búlgaro, ευρώ en griego, euró en húngaro, eiro en letón, еuras en lituano, ewro en maltés y evro en esloveno | ||||
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| Código ISO | EUR | |||
| Símbolo | € | |||
| Ámbito |
Acuerdos con la UE
Adopción unilateral
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| Fracción | 100 céntimos[1] | |||
| Billetes | 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500[2] euros | |||
| Monedas |
1, 2, 5, 10, 20 y 50 céntimos 1 y 2 euros | |||
| Emisor | Banco Central Europeo | |||
| Inflación anual | 2,8 % (junio de 2026)[3] | |||
| Tasa de cambio (9 de octubre de 2026) | 1 EUR = 1,1202 USD | |||

El euro (EUR o €), también llamada «moneda única», es la moneda oficial de la eurozona,[4] la cual está formada actualmente por 21 de los 27 Estados miembros de la Unión Europea (UE): Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos y Portugal. Dinamarca, que posee una cláusula de exclusión, ha decidido mantenerse al margen de la adopción del euro. Los cinco Estados restantes (Hungría, Polonia, República Checa, Rumania y Suecia) están obligados a adoptar el euro según los Tratados constitutivos de la Unión.[5] Además, cuatro micro-Estados europeos tienen acuerdos con la Unión Europea para el uso del euro como moneda: Andorra, Ciudad del Vaticano, Mónaco y San Marino. Por otra parte, el euro fue adoptado de manera unilateral por Montenegro y Kosovo. Es también usado oficialmente por las instituciones de la Unión Europea y es la segunda moneda de reserva así como la segunda moneda más negociada y utilizada en transacciones internacionales en el mundo, después del dólar estadounidense.
358 millones de ciudadanos viven en los 21 Estados de la eurozona,[6] a los que hay que sumar los que viven en los Estados y territorios donde también el euro es la única moneda oficial. Por otra parte, unas 220 millones de personas alrededor del mundo usan monedas ligadas al euro con una tasa de cambio fija o con banda estrecha, incluyendo más de 205 millones de personas en países africanos.[a]
El nombre de «euro» fue adoptado oficialmente el 16 de diciembre de 1995 en Madrid.[7] El euro se introdujo en los mercados financieros mundiales como una moneda de cuenta el 1 de enero de 1999, reemplazando la antigua Unidad Monetaria Europea (ecu) en una proporción de 1:1.
Las monedas y billetes entraron en circulación el 1 de enero de 2002 en los 12 Estados de la Unión Europea que adoptaron el euro en aquel año:[8] Alemania, Austria, Bélgica, España, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos y Portugal. Además también adoptaron el euro aquel año los micro-Estados europeos de Ciudad del Vaticano, Mónaco y San Marino, que tenían acuerdos con países de la Unión Europea, y Andorra de manera no oficial. En 2011, Andorra firmó un acuerdo monetario con la Unión Europea, el cual entró en vigor el 1 de abril de 2012, que supuso la adopción del euro por Andorra de manera oficial.
El 1 de enero de 2007, Eslovenia se incorporó a la zona euro.[9] Chipre[10] y Malta[11] lo hicieron el 1 de enero de 2008 y Eslovaquia el 1 de enero de 2009.[12] Estonia se incorporó el 1 de enero de 2011,[13] siendo el primer país que había formado parte de la URSS que se convirtió en miembro de la eurozona. Letonia se incorporó el 1 de enero de 2014[14] y Lituania lo hizo el 1 de enero de 2015.[15] Croacia adoptó el euro el 1 de enero de 2023[16] y Bulgaria lo hizo el 1 de enero de 2026, convirtiéndose en el país más reciente en adoptar la moneda común europea.[17]
Seis países de la Unión Europea no han adoptado el euro todavía: Dinamarca, Hungría, Polonia, República Checa, Rumania y Suecia. Tampoco lo hizo el Reino Unido durante sus años de pertenencia en la Unión.
Características
[editar]El euro se divide en cien cents.[1] Si bien «cent» —plural «cents», en ambos casos sin punto final ni tilde— es la denominación oficial de la división del euro en todos los idiomas,[18] en el lenguaje habitual, sin embargo, se traduce por el equivalente en cada idioma (en español céntimo, en griego λεπτό, en italiano centesimo, en francés centime, etc.) y se pluraliza según el uso habitual de la lengua.
Los billetes de euro —de 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500 euros— son idénticos para todos los países. Las monedas de euro —de 1, 2, 5, 10, 20 y 50 cents y 1 y 2 euros— tienen el mismo anverso en todos los países, pero distinto reverso según el país de acuñación. No obstante, todas las monedas de euro de cualquier país se pueden utilizar en todos los países de la eurozona.
El diseño de la cara común de las monedas es obra de Luc Luycx de la Real Fábrica de Monedas de Bélgica. Las monedas, sea cual sea su reverso nacional, son de validez en cualquier país de la zona euro.
A partir del año 2004, una directiva de la Unión Europea permite acuñar todos los años una moneda de dos euros conmemorativa —dos monedas al año desde 2013— en cada país de la zona euro. Estas emisiones, cuya producción es determinada por la acuñación normal de moneda en cada país, conservan el anverso común de la zona euro y en el reverso muestran el motivo conmemorativo. Estas monedas conmemorativas conjuntas son adicionales a las que puede emitir cada estado.
Los motivos principales de la primera serie de billetes euro son: puertas y ventanas, que simbolizan el espíritu de apertura de la Unión Europea; la eliminación de fronteras y la integración está representada por puentes en el reverso del billete. Además, el tema general de la serie es «Edades y estilos», figurando en cada billete un estilo arquitectónico determinado.
El diseño de los billetes es de Robert Kalina del Oesterreichische Nationalbank (OeNB - Banco Nacional Austriaco).
El euro es el sucesor del ecu o Unidad Monetaria Europea (en inglés: European Currency Unit). En la reunión de Madrid del 16 de diciembre de 1995, el canciller de Alemania Helmut Kohl señaló que le sonaba igual a Ein Kuh, que en alemán se podría entender como «una vaca». Por este motivo se determinó que la moneda única comunitaria se llamase Euro, teniendo una paridad 1:1 con el ecu.[19][20][21][22]
El símbolo del euro (€), desarrollado por la Comisión Europea, se inspira en la letra épsilon (ε) del alfabeto griego. Se escogió este símbolo como referencia a la inicial de Europa. Las dos líneas paralelas hacen referencia a la estabilidad dentro del área euro.
Como el resto de las monedas, euro es un nombre común y debe escribirse con minúscula. Su plural es euros.[23] El código internacional para el euro es EUR y ha sido registrado en la Organización Internacional de Normalización (ISO); se utiliza con fines empresariales, comerciales y financieros.
No existe un símbolo oficial para el cent, aunque se utiliza a menudo la traducción y abreviaturas habituales de cada idioma. En español, se usa cént. (plural: cts.) como reminiscencia del céntimo de peseta. En Irlanda, se emplea a veces en las tiendas el símbolo ¢.
El 8 de noviembre de 2012, el Banco Central Europeo (BCE) anunció que la primera serie de billetes sería reemplazada por la serie Europa, comenzando con el billete de cinco euros.[24] El nuevo diseño del billete de cinco euros se hizo público en Fráncfort el 10 de enero de 2013[25] y los restantes billetes se fueron presentando de manera progresiva a lo largo de los siguientes años. Los billetes de la primera serie son de curso legal y mantendrán su validez por tiempo indefinido. Seguirán en circulación junto con los de la serie Europa hasta agotar existencias.[26]
En mayo de 2013, la Comisión Europea planteó la posibilidad de retirar de circulación las monedas de 1 y 2 céntimos de euro debido a que los costes de producción superan su valor facial y habían provocado pérdidas acumuladas de 1400 millones de euros desde 2002 a la eurozona. Estos costes aconsejarían, según Bruselas, dejar de acuñar monedas de 1 y 2 céntimos. No obstante, el Ejecutivo comunitario avisó de que ello podría provocar una «reacción negativa» entre los ciudadanos por los redondeos de precio que causaría. Además de su retirada de circulación, la Comisión sugirió otros tres posibles escenarios para el futuro de las monedas de 1 y 2 céntimos: mantener la situación actual, seguir acuñándolas pero a un coste más reducido y dejar de emitirlas pero permitir que se sigan utilizando.[27] En mayo de 2025, ocho países (Bélgica, Eslovaquia, Estonia, Finlandia, Irlanda, Italia, Lituania y Países Bajos) han eliminado de la circulación las monedas de 1 y 2 céntimos. Para ello, han implantado un sistema por el cual los precios no se modifican, pero a la hora de efectuarse el pago en efectivo se redondean a los 5 céntimos más cercanos. Pese a ello, en estos países, las monedas de 1 y 2 céntimos siguen siendo de curso legal.[28] Por otra parte, se siguen acuñando monedas de 1 y 2 céntimos de estos países, pero en cantidades muy bajas y destinadas a la colección.
El 4 de mayo de 2016, el consejo de gobierno del Banco Central Europeo decidió que el billete de 500 euros dejaría de producirse a finales de 2018,[29] excluyéndolo de la nueva serie de billetes «Europa», pero que sigue siendo forma de pago legal.[30] Esto se debió a la preocupación porque este billete pudiera facilitar las actividades ilícitas.[31]
| 5 euros | 10 euros | 20 euros | 50 euros | 100 euros | 200 euros | 500 euros |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Clásico | Románico | Gótico | Renacentista | Barroco | Modernista | Contemporáneo |
| 5 euros | 10 euros | 20 euros | 50 euros | 100 euros | 200 euros |
|---|---|---|---|---|---|
| Clásico | Románico | Gótico | Renacentista | Barroco | Modernista |
Euro digital
[editar]El Banco Central Europeo (BCE) está estudiando junto con los bancos centrales nacionales de la zona del euro la posibilidad de emitir un euro digital. Sería una moneda digital de Banco Central: un equivalente electrónico al efectivo. Ofrecería una opción adicional para realizar pagos que complementaría a los billetes y a las monedas.
El euro digital sería un medio de pago electrónico disponible gratuitamente para todos. Al igual que el efectivo en la actualidad, podría utilizarse en cualquier lugar de la zona del euro y ofrecería seguridad y privacidad. Se almacenaría en un monedero electrónico creado en un banco o en un intermediario público, lo que permitiría realizar todos los pagos electrónicos cotidianos.[32]
En octubre de 2020 el BCE publicó un informe sobre un euro digital. Nueve meses más tarde, el Consejo de Gobierno del BCE decidió poner en marcha el proyecto del euro digital. La fase de investigación del proyecto se desarrolló entre octubre de 2021 y octubre de 2023 y en ella se estudiaron opciones de diseño y modelos de distribución. Las conclusiones sirvieron de base para la decisión de iniciar la fase de preparación en noviembre de 2023. Esta fase se centró en finalizar el borrador de normas de funcionamiento, en seleccionar proveedores para la plataforma del euro digital, en realizar pruebas y estudios con usuarios, en profundizar en el análisis técnico sobre los aspectos relativos al diseño y en colaborar con las partes interesadas.[33] El 30 de octubre de 2025 se anunció que el Consejo de Gobierno del BCE había decidido pasar a la siguiente fase del proyecto del euro digital. La nueva fase asegurará la preparación técnica para la primera emisión del euro digital. Si la legislación se adopta en 2026, un ejercicio piloto podría iniciarse en 2027 y el Eurosistema debería estar preparado para una posible primera emisión del euro digital en 2029.[34]
Historia
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| Moneda | Código | Tipo de cambio[35] | Irrevocabilidad del tipo de cambio | Abandono |
|---|---|---|---|---|
| BEF | 40,3399 | 31 de diciembre de 1998 | 2002 | |
| DEM | 1,95583 | 31 de diciembre de 1998 | 2002 | |
| IEP | 0,787564 | 31 de diciembre de 1998 | 2002 | |
| ESP | 166,386 | 31 de diciembre de 1998 | 2002 | |
| FRF | 6,55957 | 31 de diciembre de 1998 | 2002 | |
| ITL | 1936,27 | 31 de diciembre de 1998 | 2002 | |
| LUF | 40,3399 | 31 de diciembre de 1998 | 2002 | |
| NLG | 2,20371 | 31 de diciembre de 1998 | 2002 | |
| ATS | 13,7603 | 31 de diciembre de 1998 | 2002 | |
| PTE | 200,482 | 31 de diciembre de 1998 | 2002 | |
| FIM | 5,94573 | 31 de diciembre de 1998 | 2002 | |
| ADP | 166,386 | 31 de diciembre de 1998 | 2002 | |
| ADF | 6,55957 | 31 de diciembre de 1998 | 2002 | |
| VAL | 1936,27 | 31 de diciembre de 1998 | 2002 | |
| MCF | 6,55957 | 31 de diciembre de 1998 | 2002 | |
| SML | 1936,27 | 31 de diciembre de 1998 | 2002 | |
| GRD | 340,750[b] | 19 de junio de 2000 | 2002 | |
| SIT | 239,640[c] | 11 de julio de 2006 | 2007 | |
| CYP | 0,585274[d] | 10 de julio de 2007 | 2008 | |
| MTL | 0,429300[e] | 10 de julio de 2007 | 2008 | |
| SKK | 30,1260[f] | 8 de julio de 2008 | 2009 | |
| EEK | 15,6466[g] | 13 de julio de 2010 | 2011 | |
| LVL | 0,702804[h] | 9 de julio de 2013 | 2014 | |
| LTL | 3,45280[i] | 23 de julio de 2014 | 2015 | |
| HRK | 7,53450[j] | 12 de julio de 2022 | 2023 | |
| BGN | 1,95583[k] | 8 de julio de 2025 | 2026 |
El Tratado de la Unión Europea, el cual entró en vigor en 1993, prevé la creación de una Unión Económica y Monetaria con la introducción de una moneda única. De ella formarían parte los países que cumplieran una serie de condiciones; se introduciría de forma gradual. La fecha inicialmente prevista se fue retrasando. Finalmente, los Estados miembros de la Unión Europea acordaron el 15 de diciembre de 1995 en Madrid la creación de una moneda común europea –bajo la denominación de euro– con fecha de puesta en circulación en enero del año 2002.[7]
El primer paso en la introducción de la nueva moneda se dio oficialmente el 1 de enero de 1999, cuando dejaron de existir como sistemas independientes las monedas de los once países de la Unión que se acogieron al plan de la moneda única, la denominada zona euro: Alemania, Austria, Bélgica, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos y Portugal y otros países fuera de la Unión Europea como Ciudad del Vaticano, Mónaco y San Marino que adoptaron la moneda a través de acuerdos que mantenían con países de la Unión Europea (Francia en el caso de Mónaco, e Italia en los casos de Ciudad del Vaticano y San Marino) a título de esta última. Estos acuerdos han sido renegociados con la Unión Europea.[36] El 1 de enero de 2001 se incorporó Grecia. Sin embargo, debido al período de fabricación requerido para los nuevos billetes y monedas, las antiguas monedas nacionales, a pesar de haber perdido la cotización oficial en el mercado de divisas, permanecieron como medio de pago hasta el 1 de enero de 2002, cuando fueron reemplazadas por billetes y monedas en euros. Tanto las monedas como los billetes tuvieron un período de coexistencia con las anteriores monedas nacionales hasta que fueron retiradas totalmente de la circulación. Este período de coexistencia tuvo diferentes calendarios en los países que adoptaron el euro.
Anteriormente y a modo de prueba piloto, entre el 30 de septiembre y el 3 de octubre de 1998 se puso en marcha un programa patrocinado por la Unión Europea, Euro Málaga, en la barriada de Churriana, para poner en funcionamiento la moneda común. Durante aquellos días, Churriana se convirtió en el primer lugar de Europa en funcionar con euros. Dichas monedas eran "de prueba" y diferentes a las acuñadas de manera definitiva.[37][38]
Dinamarca y Suecia no han adoptado la moneda única. Dinamarca rechazó el euro en un referéndum llevado a cabo el 28 de septiembre de 2000, con una participación del 86 % y donde el 53,1 por ciento de los votantes se manifestaron contra la adopción del euro. El referéndum sueco del 14 de septiembre de 2003, días después del asesinato de la ministra Anna Lindh, impulsora de la adopción del euro, resultó en poco más del 56 por ciento del electorado votando en contra. La cuestión queda así pospuesta al menos cinco años, transcurridos los cuales podrá repetirse el referéndum.
Desde el año 2002, ha habido tres ampliaciones de la Unión Europea, en las que han ingresado un total de trece países (diez países en mayo de 2004, dos en enero de 2007 y uno en julio de 2013). Hasta la actualidad, nueve de esos países han adoptado el euro como moneda.
El 11 de julio de 2006, los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea (ECOFIN) ratificaron la entrada de Eslovenia en la zona euro a partir del 1 de enero de 2007.[39]
El 10 de julio de 2007, el ECOFIN dio su visto bueno definitivo a la incorporación de Malta y Chipre a la zona euro a partir del 1 de enero de 2008.[40]
El 8 de julio de 2008, el ECOFIN aprobó la entrada de Eslovaquia en la zona euro a partir del 1 de enero de 2009.[41]
El 13 de julio de 2010, el ECOFIN aprobó la entrada de Estonia en la zona euro a partir del 1 de enero de 2011.[42]
El 30 de junio de 2011, Andorra, que estuvo utilizando el euro de facto desde su creación, firmó un acuerdo monetario con la Unión Europea que le permite usar el euro de manera oficial así como acuñar sus propias monedas de euro.[43] Este acuerdo entró en vigor el 1 de abril de 2012.[44] La fecha prevista en la cual Andorra iba a comenzar a acuñar sus propias monedas de euro era el 1 de julio de 2013. Sin embargo, en octubre de 2012, se anunció el retraso de la emisión de euros hasta 2014.[45] Finalmente, dicha emisión se produjo en diciembre de 2014.[46]
El 9 de julio de 2013, el ECOFIN aprobó la entrada de Letonia en la zona euro el 1 de enero de 2014.[47]
El 23 de julio de 2014, el ECOFIN aprobó la entrada de Lituania en la zona euro el 1 de enero de 2015.[48]
El 12 de julio de 2022, el ECOFIN aprobó que Croacia adoptara el euro el 1 de enero de 2023.[49]
El 8 de julio de 2025, el ECOFIN aprobó la incorporación de Bulgaria a la zona del euro el 1 de enero de 2026.[50]
Utilización
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El euro es utilizado en los 21 países de la Unión Europea que lo han adoptado (Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos y Portugal). A dicho conjunto de países se le llama eurozona (o zona del euro). Hay que tener en cuenta que los departamentos de ultramar franceses de Guayana Francesa, Guadalupe, Martinica, Mayotte y Reunión así como la colectividad de ultramar francesa de San Martín pertenecen a la Unión Europea y tienen como moneda al euro.
Las colectividades de ultramar francesas de San Bartolomé y San Pedro y Miquelón, así como las Tierras Australes y Antárticas Francesas y la Isla Clipperton (estas dos últimas, deshabitadas), no pertenecen a la Unión Europea pero también tienen como moneda al euro.
Los micro-Estados europeos de Andorra, Ciudad del Vaticano, Mónaco y San Marino usan el euro y acuñan sus propias monedas en virtud de acuerdos firmados con miembros de la Unión Europea (Francia en el caso de Mónaco, e Italia en los casos de Ciudad del Vaticano y San Marino) a título de esta última. Estos acuerdos fueron renegociados con la Unión Europea, de manera que el 1 de enero de 2010 entró en vigor el nuevo acuerdo con Ciudad del Vaticano, el 1 de diciembre de 2011 con Mónaco y el 1 de agosto de 2012 con San Marino.[36] En cuanto a Andorra, esta firmó un acuerdo monetario con la UE el 30 de junio de 2011,[51] el cual entró en vigor el 1 de abril de 2012,[44] pero no acuñó euros hasta diciembre de 2014.[46]
Montenegro y Kosovo también usan el euro, sin entrar en ningún acuerdo legal con la Unión Europea, en sustitución del marco alemán que usaban con anterioridad.
Las bases soberanas de Acrotiri y Dhekelia, un territorio británico en la isla de Chipre, tenían como moneda oficial la libra chipriota antes del ingreso de Chipre en la eurozona en 2008, fecha en la que estas bases se convirtieron en el primer territorio británico en adoptar el euro.
Finalmente, destacar que en zonas fronterizas con la zona del euro, así como en las zonas turísticas de muchos países europeos no pertenecientes a la zona del euro, el euro suele ser aceptado en los comercios e incluso en el transporte público. También es aceptado en numerosos países de todo el mundo de manera similar al dólar estadounidense.
Monedas ligadas al euro
[editar]Hay una moneda ligada al euro a través del mecanismo de tipos de cambio europeo. Dinamarca tiene ligada la corona danesa al euro con una tasa de cambio de 7,46038 coronas danesas = 1 euro y una banda de fluctuación de ± 2,25 %.
Por otra parte, las monedas de países y territorios que estaban ligadas a las monedas europeas que desaparecieron al crearse el euro pasaron a estar ligadas a este. Actualmente, son las siguientes:
- Bosnia y Herzegovina: el marco convertible estaba ligado al marco alemán. Actualmente, tiene una tasa de cambio fija de 1,95583 marcos convertibles = 1 euro.
- Cabo Verde: el escudo caboverdiano estaba ligado al escudo portugués. Actualmente, tiene una tasa de cambio fija de 110,625 escudos caboverdianos = 1 euro.
- Comoras: el franco comorense estaba ligado al franco francés. Actualmente, tiene una tasa de cambio fija de 491,96775 francos comorenses = 1 euro.
- Comunidad Económica y Monetaria de África Central (Camerún, Chad, Gabón, Guinea Ecuatorial, la República Centroafricana y la República del Congo): el franco CFA de África Central estaba ligado al franco francés. Actualmente, tiene una tasa de cambio fija de 655,957 francos CFA de África Central = 1 euro.
- Macedonia del Norte: el denar macedonio estaba ligado al marco alemán. Actualmente, está ligado al euro. Su tasa de cambio se mantiene estable en torno a los 61 denares macedonios por 1 euro.
- Unión Económica y Monetaria de África Occidental (Benín, Burkina Faso, Costa de Marfil, Guinea-Bisáu, Malí, Níger, Senegal y Togo): el franco CFA de África Occidental estaba ligado al franco francés. Actualmente, tiene una tasa de cambio fija de 655,957 francos CFA de África Occidental = 1 euro.
- Las colectividades de ultramar francesas de Polinesia Francesa y Wallis y Futuna así como la colectividad especial de Nueva Caledonia: el franco CFP estaba ligado al franco francés. Actualmente, tiene una tasa de cambio fija de 1000 francos CFP = 8,38 euros lo que hace 119,331742 francos CFP ≈ 1 euro.
Además, la moneda de Santo Tomé y Príncipe (el dobra santotomense) está ligada al euro tras un acuerdo firmado con Portugal en 2009 y que entró en vigor el 1 de enero de 2010. Tiene una tasa de cambio fija de 24,5 dobras santotomenses = 1 euro.
De las monedas mencionadas, el marco convertible mantiene una tasa de cambio fija mediante el sistema de caja de conversión; el franco CFA de África Central, el franco CFA de África Occidental, el franco CFP, el escudo caboverdiano, el franco comorense y el dobra santotomense mantienen una tasa de cambio fija convencional; y el denar macedonio utiliza un acuerdo estabilizado. Además, la moneda de Marruecos, el dírham marroquí, está ligada al euro mediante una canasta de monedas. Otros países que, a diciembre de 2024, tienen regímenes cambiarios vinculados al euro son Rumanía, Serbia, Albania, Singapur, Botsuana, Túnez, Samoa, Fiyi, Libia, Kuwait, Siria, China y Vanuatu.[52][53][54][55]
Miembros de la UE fuera de la eurozona
[editar]Dinamarca negoció una serie de cláusulas de salida del Tratado de la Unión Europea después de que este fuera rechazado en un referéndum celebrado en 1992. Finalmente, el tratado modificado fue aceptado en otro referéndum celebrado en 1993. El 28 de septiembre de 2000, un referéndum sobre la adopción del euro fue celebrado en Dinamarca, dando como resultado un 53,2 % en contra de unirse a la moneda única. En 2015, un referéndum sobre la abolición de las cuatro cláusulas de salida comentadas volvió a dar como resultado un «no».
Suecia no tiene una salida formal de la unión monetaria (la tercera etapa de la UEM) y por lo tanto debe, al menos en teoría, adoptar el euro en algún momento. El 14 de septiembre de 2003, se celebró un referéndum sobre la adopción del euro, pero dio como resultado el rechazo de dicha iniciativa con un 56 % de los votos. El gobierno sueco suele argumentar que es posible no adoptar el euro aunque exista la obligación de hacerlo debido a que uno de los requisitos para formar parte de la eurozona consiste en haber pertenecido previamente durante dos años al ERM. Eligiendo simplemente quedar fuera de dicho mecanismo, el gobierno sueco tiene una cláusula informal sobre la adopción del euro.
Los diez Estados que se adhirieron el 1 de mayo de 2004 a la Unión Europea (Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia y la República Checa) también tienen como requerimiento, por los Tratados que les permitieron ingresar, acabar adoptando el euro en un futuro.[5] Se establecieron unas fechas orientativas en que estos Estados debían ir cumpliendo la tercera etapa de la Unión Económica y Monetaria de la Unión Europea, es decir, la adopción de la moneda única:
- 2007 para Eslovenia, Estonia y Lituania;
- 2008 para Chipre, Letonia y Malta;
- 2009 para Eslovaquia; y
- 2010 o más tarde para Hungría, Polonia y República Checa.
La realidad está siendo distinta:
- en 2007 solo Eslovenia adoptó el euro;
- en 2008 lo adoptaron Chipre y Malta;
- en 2009, Eslovaquia;
- en 2011, Estonia;
- en 2014, Letonia;
- en 2015, Lituania.
- Hungría, Polonia y la República Checa no lo han adoptado.
Asimismo, los nuevos Estados que se han ido incorporando a la Unión Europea posteriormente también están obligados a adoptar el euro en el futuro.[5] Por lo tanto, Rumanía, que ingresó en la Unión Europea el 1 de enero de 2007, deberá adoptarlo. Bulgaria, que también ingresó el 1 de enero de 2007, lo hizo en 2026. Croacia, que ingresó el 1 de julio de 2013, lo hizo en 2023.
Antiguos miembros de la UE
[editar]El Reino Unido, al igual que Dinamarca, también poseía una cláusula por la que no estaba obligado a adoptar el euro. Los euroescépticos británicos creían que una única moneda era meramente un paso para la formación de un superestado europeo unificado y que suprimir la capacidad británica de determinar sus propias tasas de interés habría tenido efectos dramáticos en su economía. La opinión contraria era que, debido a que las exportaciones intraeuropeas representaban el 60 % del total de las británicas, se habría reducido el riesgo producido por las tasas de cambio. Gordon Brown, ministro de Hacienda bajo el Gobierno de Tony Blair, estableció «cinco pruebas económicas» que debía pasar antes de recomendar la entrada del Reino Unido en el euro; y se comprometió a celebrar un referéndum público para decidir la pertenencia a la eurozona. Además, los tres principales partidos políticos británicos prometieron convocar un referéndum antes de unirse al euro.[56] El gobierno de coalición elegido en 2010 se comprometió a no formar parte del euro durante la legislatura. La adopción de la moneda única siempre fue un tema muy complicado por el importante euroescepticismo existente en el Reino Unido, principalmente en Inglaterra, y en el que gran parte de la población ha estado siempre en contra de la adopción del euro. Tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea, como consecuencia del referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea celebrado en 2016, la hipotética adopción del euro por parte del Reino Unido dejó de ser posible.
Efectos de una única moneda
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La introducción de una única moneda para muchos Estados separados presenta un número de ventajas y desventajas para los miembros participantes. Las opiniones de los expertos sobre dichas ventajas y desventajas y su mayor o menor impacto pueden diferir ya que, en ocasiones, es necesario que transcurra un periodo de tiempo lo suficientemente largo para poder analizar dichas ventajas y desventajas correctamente.
Eliminación del riesgo del tipo de cambio
[editar]Uno de los beneficios más importantes del euro es la reducción de los riesgos provenientes del tipo de cambio, lo que hace más fácil la inversión a través de las fronteras. Los cambios en la relación entre monedas han conllevado habitualmente un riesgo para las compañías e individuos al invertir o incluso importar o exportar fuera de la zona de su propia moneda. Las ganancias pueden ser rápidamente eliminadas como resultado de las fluctuaciones de las tasas de cambio. Por lo tanto, la mayoría de los inversores y de los importadores/exportadores tienen o bien que aceptar el riesgo o «cubrirse» teniendo varias opciones disponibles, resultando en mayores costes en el mercado financiero. Consecuentemente, es menos atractivo invertir fuera de la zona de la propia moneda. La eurozona incrementa en gran medida el área de inversión sin riesgo de tasa de cambio. Como la economía europea depende fuertemente de exportaciones intraeuropeas, los beneficios no pueden ser subestimados. Esto es particularmente importante para países cuyas monedas tradicionalmente tenían significativas fluctuaciones.
Eliminación de los costes de conversión
[editar]Es otro de los principales beneficios es la eliminación de los costes asociados a las transacciones bancarias entre divisas, que previamente constituían un gasto tanto para los individuos como para las empresas cuando cambiaban de una moneda a otra. Es difícil cuantificar dicho coste, pero algunas fuentes lo cifran en aproximadamente un 0,5 % del PIB.[cita requerida]
Mercados financieros más profundos
[editar]Uno de los objetivos de la introducción del euro era la aportación de una flexibilidad y liquidez a los mercados financieros de la que anteriormente carecían. Igualmente, se esperaba un incremento en la competencia y la disponibilidad de productos financieros a través de la unión reduciendo sus costes para las empresas y posiblemente también para los consumidores individuales. Los costos asociados a la deuda pública también se verían disminuidos.[cita requerida]
Se esperaba igualmente que la mayor amplitud de los mercados financieros diera lugar a un incremento de la capitalización e inversión bursátil. Todo ello favorece las concentraciones empresariales transnacionales dentro de la zona euro, facilitando la aparición de instituciones financieras y de negocios mayores y más competitivos.[cita requerida]
Pérdida de política monetaria autónoma
[editar]La creación de la moneda única ha supuesto una serie de desventajas para muchos países que en el pasado ajustaban el valor de su moneda a las distintas situaciones económicas reinantes. Así, la devaluación de la moneda se convertía en una herramienta eficaz para estimular la competitividad de bienes y servicios producidos en un país dado. La imposibilidad de realizar estas devaluaciones se relacionó con la persistencia de la crisis económica de 2008 en los países del sur de Europa, especialmente en Grecia, e igualmente se especuló con las bondades que el abandono del euro y la recuperación de la dracma, con la consiguiente recuperación de autonomía monetaria, podrían tener para Grecia.
A partir de 2009, a raíz de la crisis financiera internacional, se especuló con la posibilidad de que un país pudiera abandonar la moneda común.[57] Tras la crisis financiera griega y la posterior crisis de la deuda soberana europea, dichas especulaciones aumentaron, especialmente en el caso de Grecia.[58][59]
Crisis del euro
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