Santería
| Santería Regla de Osha | ||
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| Deidad o deidades principales | El panteón Orisha, coronado por Olodumare u Olorún (literalmente, «omnipotente» en yoruba), deidad principal y creadora, de la cual es emisaria el resto del panteón. | |
| Ramas principales |
Los orisha Los ifá | |
| Tipo | Politeísmo | |
| Seguidores conocidos como | Santeros | |
| Escrituras sagradas | Tradición oral | |
| Lengua litúrgica | Lucumí | |
| País o región de origen |
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| País con mayor cantidad de seguidores |
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| Templos | Domésticos. Se practica sobre todo en el ámbito privado. | |
| Clero | Babalawo | |
| Religiones relacionadas | Deriva de la religión yoruba como el candomblé de Brasil, traído por los inmigrantes afroamericanos. | |



La santería, culto lucumí o Regla de Osha, Regla Lucumí, Lucumí u Orisha[1] es una religión de la diáspora africana desarrollada en Cuba a fines del siglo XIX. Sus creencias derivan directamente de la cultura y religión yoruba, de origen africano, que en algunas zonas de la América española se sincretizaron con el catolicismo implantado por la monarquía hispánica,[2] así como con el espiritismo. No hay una autoridad central que controle la santería y existe una gran diversidad entre los practicantes, que se conocen como creyentes.[3]entre los que se encuentran diferentes grados de iniciación como aleyos, oloshas y babalawos.
La santería es politeísta y gira en torno a deidades llamadas orishas. Estas derivan sus nombres y atributos de las divinidades tradicionales yoruba y son sincretizadas con santos católicos. Se cree que cada ser humano tiene un vínculo personal con un orisha concreto que influye en su personalidad y destino y una vez que se realizan ciertos pasos y ya es de conocimiento para la persona quien es su orisha tutelar, este pasa a ser su guía. Se narran varios mitos sobre estos orishas que se consideran una parte de Olodumare, una deidad creadora trascendente. Se cree que Olodumare es la fuente última del aché( la fuerza sobrenatural que impregna el universo y que se invoca a través de ciertos rituales y ofrendas a través de los Orishas). Los practicantes veneran a los orisha en altares, ya sea en el hogar o en la casa (templo) o en los lugares naturales donde se manifiesta su energía primogenia. Los receptáculo de orisha llegan a estar en posesión de la persona cuando esta ya se inició en un proceso que se llama kariosha dónde después de un periodo bajo normas y cumplimientos la persona pasa a ser Olosha (santero o santera) y luego expande su casa religiosa según las costumbres y tradición de sus mayores que le iniciaron. No siempre la pertenencia a una casa religiosa requiere una iniciación. Las ofrendas a los orisha incluyen velas, fruta, licor, flores obediencia y en casos específicos el sacrificio de algún animal específico el cual después del ritual es apto para el consumo. Un ritual central es el toque al orisha, una fiesta realizada con tambores o güiros en el que los practicantes cantan y bailan en honor a un orisha y llaman a sus divinas espiritualidades ya que en la creencia la música libera y purifica el alma de los presentes. Se utilizan varias formas de adivinación u oráculos principalmente el diloggún de orisha manejado por los oloshas y por los mayores sacerdotes dentro del campo de la santería "los Oriateces" y el oráculo de Ifá el ekueke o okpele manejado por los mayores sacerdotes de Ifá los babalawos para descifrar los mensajes de los orishas. También se hacen ofrendas a los espíritus de los ancestros principalmente a los precursores de la santería en Cuba y los ancestros familiares. Algunos practicantes se identifican como médiums espirituales y trabajan el campo espiritual directamente, a través de lo que se conoce como misa espiritual: una ceremonia de purificación muy ligada al catolicismo donde se busca realzar a espíritus mediante la "luz divina", en pos de que su nuevo paso en araorun (reino espiritual) sea llevadero y puro. Otros rituales dentro de la santería son los de curación y la preparación de remedios herbales y talismanes, que desempeñan asimismo un papel importante.[4]
La santería se desarrolló como el culto propio de los afrocubanos, cuyos antepasados habían sido esclavizados durante la época colonial, entre los siglos XVI y XIX. Forma parte del grupo de religiones afroamericanas. La santería comenzó a ser practicada por los antiguos esclavos negros y sus descendientes en la mitad occidental de la isla de Cuba (La Habana), esta religión reformada en Cuba que busca la unificación entre sus practicantes es la que más se extendió hasta el oriente del país y luego por las demás colonias a la llegada de los yoruba en el Caribe (Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela y Panamá) la santería cubana hoy se practica en la mayoría de países del mundo como México, Argentina, Nicaragua, Colombia, Chile, Perú, inclusive gran parte del continente asiático y europeo. Se formó a partir de la mezcla de las religiones tradicionales traídas a Cuba por los africanos occidentales esclavizados, la mayoría de ellos yoruba, y el catolicismo, la única religión legalmente permitida en la isla por el gobierno colonial español. En las zonas urbanas del occidente de Cuba, estas tradiciones se fusionaron con ideas espiritistas para formar las primeras casas a finales del siglo XIX. En la Cuba colonial, sus rituales se debían practicar en la clandestinidad porque era marginalizada y perseguida por el yugo de la Iglesia católica. Después de que la guerra de Independencia cubana diera lugar a una república independiente en 1898, su nueva constitución consagró la libertad de culto. Sin embargo, la santería siguió siendo marginada por el establecimiento católico y eurocubano de Cuba, que la consideraba brujería. En la década de 1960, la creciente emigración que siguió a la Revolución cubana provocó la emigración de santeros a España, los Estados Unidos e Italia, entre otros,[5] difundiendo la santería en el extranjero. El comunismo trajo consigo la secularización, de manera que desde mitad del siglo XX su consideración social ha cambiado favorablemente y ahora muchos santeros de todo el mundo peregrinan a la isla de Cuba. A finales del siglo XX, la santería se vinculó cada vez más con tradiciones afines de África Occidental y América, como el vudú haitiano y el candomblé brasileño. Desde finales del siglo XX, algunos practicantes han hecho hincapié en un proceso de «yorubización» para eliminar las influencias católicas y crear formas de santería más cercanas a la religión tradicional yoruba sin perder la esencia de la santería legada a los descendientes cubanos de los africanos que hicieron dichas fusiones para evitar perder su culto y deidades.
Actualmente, las religiones principales en Cuba son la religión católica y la Santería Afrocubana o yoruba criolla, sin que tengan que ser excluyentes, al menos por parte de los practicantes de la religión afrocubana. Con todo, la Iglesia católica no reconoce a la santería como culto cristiano, sino pagano.[nota 1]Los practicantes de la santería se encuentran principalmente en las provincias cubanas de La Habana y Matanzas, aunque existen comunidades en toda la isla y en el extranjero, especialmente entre las diásporas cubanas de México, Estados Unidos y España. La religión sigue siendo más común entre las comunidades afrocubanas de clase trabajadora, aunque también la practican individuos de otras clases y orígenes étnicos. Se calcula que el número de iniciados es de varios cientos de miles. Estos iniciados actúan como devotos, adivinos y curanderos para un abanico mucho más amplio de adeptos con distintos niveles de fidelidad, lo que hace difícil determinar el número exacto de practicantes de la santería. Muchos de ellos también se identifican como practicantes de otra religión, normalmente el catolicismo.
Terminología
[editar]Durante la pertenencia a la corona hispánica era común referirse a ella como culto lucumí, que proviene de la expresión yoruba oloku mi («amigo mío»).[8] Los españoles la denominaron despectivamente «santería», para burlarse de la aparente devoción excesiva que mostraban los seguidores a sus santos.[8]
Asimismo se la llama Regla de Ocha (u Osha)-Ifá. En algunas ocasiones, los practicantes de la santería prefieren ser conocidos por las sociedades secretas a las que pertenecen, por ejemplo: Abakuá (en Cuba) y Amigos de San Lázaro (en Puerto Rico).[9]
Este término se ha difundido alrededor del mundo, aunque también con otra acepción: santero o imaginero es la persona que confecciona las imágenes de los santos católicos.[10]
Historia
[editar]La santería deriva de la unión de varias prácticas religiosas de distintas etnias provenientes de África, aunque la predominante de todas ellas es la religión yoruba, que se practica por la etnia homónima en la Guinea africana (Ilè Yorùbá), actual Nigeria, Benín y Togo desde hace miles de años. Los yorubas alcanzaron su apogeo cultural y político durante los periodos del Reino de Benín y el Imperio oyo (disuelto en el siglo XIX, momento en el que se intensificaría la inmigración africana a América),[9] en los cuales se daba el inhumano comercio de esclavos africanos, para ser llevados en masa al Nuevo Mundo.
Época virreinal
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Tras la conquista de Cuba por el Imperio español, las poblaciones arahuacas y siboney de la isla disminuyeron drásticamente.[11] Para conseguir una nueva fuente de mano de obra para las plantaciones de azúcar, tabaco y café que habían establecido en Cuba, los españoles recurrieron entonces a la compra de esclavos vendidos en los puertos del África Occidental.[12] La esclavitud estaba muy extendida en el África Occidental; la mayoría de los esclavos eran prisioneros de guerra capturados en conflictos con grupos vecinos, aunque algunos eran criminales convictos.[13] Los primeros africanos esclavizados llegaron a Cuba en 1511,[14] si bien la mayor parte llegó en el siglo XIX.[15] Cuba siguió recibiendo nuevos esclavos hasta al menos 1860,[14] y la emancipación total se produjo en 1886.[16] En total, entre 702 000 y 1 millón de africanos esclavizados fueron llevados a Cuba.[17] La mayoría procedía de una franja del África occidental situada entre los actuales países de Guinea y Angola.[18] La gran mayoría eran yorubas, procedentes de la zona comprendida por las actuales Nigeria y Benín;[19] los yorubas tenían una lengua y una cultura compartidas, pero estaban divididos entre diferentes países.[20] Se adherían en gran medida a la religión tradicional yoruba,[21] que incorporaba muchos cultos locales a los orishas, si bien ciertos orishas eran adorados ampliamente debido a la extensión del Imperio oyo, liderado por los yoruba.[22]
En Cuba, los esclavos eran divididos en grupos denominados naciones, a menudo con base en su puerto de embarque más que en su origen etnocultural real;[23] los que eran de habla yoruba, así como los de los pueblos Arará e