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Master of Puppets

Artículo bueno
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Master of Puppets
Álbum de estudio de Metallica
Publicación 3 de marzo de 1986
Grabación 1 de septiembre – 27 de diciembre de 1985
Estudio Sweet Silence Studios (Copenhague)
Género(s) Thrash metal
Formato
Duración 54:00
Discográfica Elektra
Productor(es)
Cronología de Metallica
Ride the Lightning
(1984)
Master of Puppets
(1986)
The $5.98 E.P.: Garage Days Re-Revisited
(1987)
Sencillos de Master of Puppets
  1. «Master of Puppets»
    Publicado: 2 de julio de 1986 (FR)

Master of Puppets es el tercer álbum de estudio de la banda estadounidense de heavy metal Metallica, publicado el 3 de marzo de 1986 a través de Elektra Records. El grupo grabó el material en los Sweet Silence Studios (Copenhague) bajo la producción de Flemming Rasmussen,[1] en lo que supuso el último trabajo con el bajista Cliff Burton. Durante la gira de presentación, este último falleció el 27 de septiembre de 1986 tras un accidente de autobús en Suecia, un suceso que marcó profundamente la trayectoria de la agrupación.[2]

Los integrantes diseñaron la portada junto a Peter Mensch, con ilustraciones de Don Brautigam; la imagen muestra un cementerio de cruces blancas manipuladas por hilos desde un cielo rojizo.[3] Este disco destaca además por ser el último de Metallica con una duración inferior a los sesenta minutos.[4] En lugar de promocionarse mediante sencillos o videoclips, realizaron una gira de cinco meses por los Estados Unidos como teloneros de Ozzy Osbourne.[5][6] Luego de la muerte de Burton, cancelaron el tramo europeo y regresaron a su país para audicionar a un nuevo bajista.[7]

En el ámbito comercial, Master of Puppets alcanzó el puesto 29 en la lista Billboard 200[8] y obtuvo el respaldo unánime de la crítica, que elogió tanto su complejidad musical como sus letras de corte social y político. Con los años, se ha consolidado como uno de los álbumes más influyentes de la historia y una pieza fundamental en el desarrollo del thrash metal.[9][10][11]

En 1988 obtuvo su primer disco de platino por la Recording Industry Association of America, convirtiéndose en la primera certificación de este tipo otorgada a un álbum de thrash metal,[12] y hasta 2025, el mismo organismo lo certificó con ocho discos de platino al superar los ocho millones de copias vendidas a nivel nacional.[13] La obra también cosechó certificaciones multiplatino en los mercados de Canadá y el Reino Unido.[14][15] Además, en 2015, marcó un hito al convertirse en la primera grabación de metal en ingresar al Registro Nacional de Grabaciones de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos por su relevancia cultural y estética.[16] En 2017, se publicó una reedición remasterizada en formato de caja recopilatoria ampliada.[17]

Antecedentes y grabación

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El álbum debut de Metallica, Kill 'Em All (1983), cimentó las bases del thrash metal con una instrumentación agresiva y letras incisivas que revitalizaron la escena underground estadounidense.[18] Su sucesor, Ride the Lightning (1984), amplió los límites del género mediante composiciones complejas y una producción elaborada. Este trabajo captó la atención de Michael Alago, representante de Elektra Records, quien firmó al grupo por ocho álbumes en el otoño boreal de 1984.[19] Luego de relanzar el disco en noviembre de ese año, la banda comenzó a actuar en festivales de mayor envergadura durante 1985, entre ellos el Monster of Rock ante unas 70 000 personas, y dejaron de trabajar con Jon Zazula para unirse a Cliff Burnstein y Peter Mensch.[6]

Motivados por crear un disco de gran impacto, James Hetfield y Lars Ulrich lideraron la composición de Master of Puppets a mediados de 1985. Ambos desarrollaron las primeras ideas en un garaje de El Cerrito (California) antes de integrarlas en ensayos con Cliff Burton y Kirk Hammett.[20] El método de trabajo consistía en ensamblar riffs de guitarra hasta estructurar las canciones; posteriormente, definían el título y la temática para que Hetfield escribiera las letras.[8] Este fue el primer álbum sin contribuciones del exguitarrista Dave Mustaine. Aunque los miembros lo negaron inicialmente, afirmó haber participado en «Leper Messiah» —si bien terminaron reconociendo únicamente la incorporación de algunas de sus ideas menores previas—.[5]

Cuando vi a dos chicos que trabajaban allí en Londres con camisetas de una banda local de San Francisco, supe que había descubierto algo importante. Cuando escuché su disco, supe que eran la única banda capaz de vender tanto al público metalero comercial como al underground.
—Cliff Burnstein, sobre la contratación de Metallica[21]

Ante la insatisfacción con la acústica de los estudios estadounidenses, el cuarteto decidió grabar en Dinamarca, país natal de Ulrich.[22] Durante los preparativos, el baterista tomó clases para perfeccionar su técnica, mientras que Hammett continuó su formación con Joe Satriani.[23] Aunque se consideró a Geddy Lee (de Rush) para la producción, el acuerdo nunca llegó a concretarse;[24] por ello, la grabación se llevó a cabo finalmente en los Sweet Silence Studios —entre el 1 de septiembre y 27 de diciembre de 1985— bajo la dirección de Flemming Rasmussen.[1] La mayoría de las canciones estaban terminadas antes de entrar al estudio, excepto «Orion» y «The Thing That Should Not Be».[5] Según Rasmussen, la banda presentó maquetas tan bien estructuradas que solo requirieron de ajustes menores;[25] sin embargo, el perfeccionismo del grupo extendió el proceso más que en sus discos anteriores.[26]

En contraste con el hard rock de la época, Metallica rechazó el uso de sintetizadores y producciones excesivamente pulidas. Además, a pesar de su fama como bebedores, se mantuvieron sobrios durante las sesiones.[5] Hammett recordó años después que, aunque sentían estar en su mejor momento creativo, no anticiparon el impacto histórico del material.[27] Las pistas instrumentales se registraron por separado con el empleo de una pista de clic y una guitarra guía de Hetfield como base.[28]

Debido a retrasos en la mezcla, las cintas se enviaron en enero de 1986 a Michael Wagener para su finalización.[29] El arte de la portada fue diseñado por los músicos y Mensch e ilustrado por Don Brautigam. Dicho diseño muestra un cementerio de cruces blancas unidas por hilos que cuelgan de unas manos invisibles[3] —cuya obra original se vendió posteriormente por 28 000 dólares—.[30] Según Ulrich, la imagen simboliza la manipulación humana, tema central del disco.[3] Además, como respuesta satírica a las campañas del PMRC, el grupo incluyó una etiqueta de advertencia que parodiaba los avisos de contenido explícito.[31]

Gibson Flying V 1967 Black Ebony, modelo de guitarra similar que disponía Hammett

Respecto al equipamiento técnico utilizado durante las sesiones, Hammett empleó guitarras Gibson Flying V de 1974, una Jackson Randy Rhoads y una copia de Stratocaster de Fernandes.[32] Por su parte, Hetfield utilizó una Jackson King V conectada a un amplificador Mesa/Boogie Mark IIC+ —modificado para lograr el tono característico del álbum—.[33] Burton tocó un bajo Aria Pro II SB1000,[34] mientras que Ulrich usó una batería Tama que incluía una caja Ludwig Black Beauty, prestada por Rick Allen (Def Leppard).[35]

Música y letras

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Master of Puppets destaca por su enfoque dinámico y sus arreglos complejos. En comparación con sus trabajos anteriores, Metallica adoptó una interpretación más refinada, con composiciones de múltiples capas y un alto nivel de destreza técnica.[10] Tanto este álbum como su predecesor, Ride the Lightning, comparten una estructura similar en la secuencia de pistas: ambos comienzan con un tema rápido precedido por una introducción acústica, seguido por la canción homónima y una cuarta pista cercana a la balada.[5] No obstante, en este disco la fórmula alcanza una mayor solidez, con una ejecución precisa, una producción potente y un carácter épico.[36] Según el crítico Joel McIver, la obra estableció un nuevo nivel de intensidad dentro del thrash metal gracias a sus atmósferas elaboradas.[37] Asimismo, la interpretación vocal de Hetfield muestra una evolución notable hacia un registro más profundo, controlado y agresivo que adquirió tras las giras.[38] Este disco es el último de Metallica con una duración inferior a los sesenta minutos.[4]

En el plano lírico, las canciones abordan el control, la manipulación y el abuso de poder, reflejando las consecuencias de la opresión y la pérdida de autonomía. El autor Ryan Moore interpretó estos textos como «representaciones de fuerzas ominosas que ejercen un dominio total sobre individuos indefensos»,[39] mientras que Brock Helander destacó la honestidad y conciencia social de las letras.[40] Por su parte, Eamonn Stack, de BBC Music, señaló que en esta etapa la banda desarrollaba relatos musicales heroicos.[41] Estas composiciones se vieron enriquecidas por la formación de Burton, cuya comprensión de la armonía y la teoría musical aportó profundidad a los arreglos.[42]

Canciones

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Representación artística de Cthulhu, inspiración para «The Thing That Should Not Be»

«Battery» aborda la violencia desde el concepto anglosajón de battery («asalto y agresión»), aunque algunos críticos la interpretan como una referencia a la artillería y la destrucción. El tema inicia con capas de guitarras acústicas y un bajo protagonista que construyen una textura hasta desembocar en una pared de guitarras eléctricas distorsionadas.[43] A partir de ahí, se desarrolla mediante riffs rápidos y ritmos a contratiempo. Hetfield compuso el ostinato principal de forma improvisada en Londres.[32][n. 1] «Master of Puppets», la pieza central, presenta múltiples riffs con cambios de compás y una estructura extensa que alterna versos y estribillos con un largo interludio instrumental.[46] Las secciones iniciales destacan por sus riffs cromáticos ejecutados con púa hacia abajo a gran velocidad.[32] El interludio central introduce una sección limpia y arpegiada sobre la cual Hetfield desarrolla un solo melódico, seguido por uno más técnico de Hammett.[46] La canción, que trata sobre cómo la drogadicción domina al individuo,[47] incluye una breve cita de «Andy Warhol» de David Bowie como homenaje.[48] «The Thing That Should Not Be» se inspira en los Mitos de Cthulhu de H. P. Lovecraft, con referencias a La sombra sobre Innsmouth.[49] Es una de las canciones más pesadas del disco, con un riff que evoca el movimiento lento de una criatura marina. Las guitarras, influenciadas por Black Sabbath, emplean afinaciones graves para generar una atmósfera densa y opresiva.[32] «Welcome Home (Sanitarium)» se basa en la novela Atrapado sin salida de Ken Kesey y narra la perspectiva de un paciente en un hospital psiquiátrico.[49] Alterna pasajes limpios y melancólicos con secciones pesadas, siguiendo una estructura similar a «Fade to Black». El riff principal se construye sobre arpegios en compases alternados.[46][32]

«Disposable Heroes» funciona como una crítica antibélica que narra la historia de un joven soldado manipulado. Con tempos muy elevados, destaca como uno de los temas más intensos;[50] según Hammett, los pasajes de guitarra al final de cada estrofa evocan la música de las películas de guerra.[5] «Leper Messiah» critica la hipocresía del teleevangelismo de los años 80 y la sumisión ante líderes religiosos manipuladores.[51] La canción combina un tempo medio en las estrofas con un aumento de intensidad en la sección central.[46] El título se inspira en la letra del último verso de «Ziggy Stardust» de David Bowie.[5][52] «Orion» es una composición instrumental dividida en varias secciones que resalta el trabajo de Burton. Comienza con una línea de bajo procesada de textura casi orquestal, seguida de cambios de tempo y armonías complejas.[34] La parte central, arreglada por Burton, incluye un pasaje melódico de bajo acompañado por guitarras, la segunda vez que aparece.[5] Finalmente, «Damage, Inc.» aborda la violencia desde una perspectiva caótica.[42] Se abre con acordes de bajo inspirados en el coral «Komm, süßer Tod» de Johann Sebastian Bach,[5] antes de dar paso a un ritmo acelerado dominado por un riff en pedal de mi. Según Hammett, esta sección final recibió influencias de Deep Purple.[32]

Lanzamiento y desempeño comercial

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Johan Edlund (de Tiamat) en 2018, vistiendo una camiseta con la portada del álbum

Master of Puppets fue publicado el 3 de marzo de 1986 y permaneció 72 semanas en la lista Billboard 200, lo que le valió a Metallica su primera certificación de disco de oro.[6] El álbum debutó el 29 de marzo en el puesto 128[53] y alcanzó posteriormente la posición 29 en dicha lista.[8] Según datos de Billboard, vendió aproximadamente 300 000 copias en sus primeras tres semanas, a pesar de contar con escasa difusión en radio y sin apoyo significativo de videoclips. Durante su primer año, el álbum superó las 500 000 unidades comercializadas.[53]

Con el paso del tiempo, su rendimiento comercial continuó creciendo de forma sostenida. De acuerdo con los registros de la Recording Industry Association of America, Master of Puppets recibió su primera certificación de disco de platino el 27 de julio de 1988,[54][55] y hasta 2025, lo obtuvo ocho veces tras superar los ocho millones de copias distribuidas en los Estados Unidos.[13] Además, entre el inicio del sistema Nielsen SoundScan en 1991 y 2023, acumuló ventas de más de 7 980 000 ejemplares en el país.[56] En el ámbito internacional, el álbum tuvo inicialmente un desempeño más moderado, aunque logró posicionarse entre los diez más vendidos en Finlandia y dentro de los puestos 40 en Alemania y Suiza durante su año de lanzamiento.[57] Con el tiempo, también obtuvo nuevas posiciones destacadas en otros mercados: en 2004 alcanzó el puesto 15 en Suecia, y en 2008 ingresó en el puesto 40 en Australia y Noruega.[58]

En cuanto a certificaciones internacionales, el álbum recibió seis discos de platino en Canadá por parte de Music Canada, equivalentes a 600 000 copias,[14] y una certificación de oro en el Reino Unido otorgada por la British Phonographic Industry, correspondiente a 100 000 unidades.[15]

Edición de lujo de 2017

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En 2017, el álbum fue remasterizado y reeditado en una edición limitada de lujo con una lista de canciones ampliada y abundante contenido adicional. Esta versión incluye el álbum original en formatos de vinilo y CD, además de dos discos de vinilo con una grabación en directo en Chicago y nueve CD que recopilan entrevistas, mezclas preliminares, maquetas, tomas descartadas y registros en vivo realizados entre 1985 y 1987. La colección también incorpora una cinta de casete con una grabación de un fan durante el concierto en Estocolmo de septiembre de 1986 —la última actuación de Burton— y dos DVD con material audiovisual de la época.[17] Asimismo, la edición es accesible a través de plataformas de streaming.

La reedición recibió una respuesta positiva por parte de la crítica especializada.[59] Philip Wilding, de la revista Classic Rock, elogió el trabajo de remasterización y destacó las mezclas preliminares y las maquetas como los principales atractivos del paquete. Según el crítico, esta edición ofrece una visión reveladora del funcionamiento interno de «una de las bandas más importantes del mundo», mostrando una faceta de falibilidad que el grupo logró superar mediante un trabajo constante y una profunda inspiración.[60]

Gira y muerte de Burton

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Sitio donde Burton perdió la vida (2014)
Monumento en conmemoración a los veinte años de su muerte, cerca del mismo lugar (2007)

Para promocionar Master of Puppets, Metallica optó por una extensa gira en lugar de publicar sencillos o videoclips,[5] aunque el 2 de julio de 1986 se publicó el de la canción homónima en Francia.[61] La gira Damage, Inc. comenzó en marzo de ese año; hasta agosto, el grupo actuó como telonero de Ozzy Osbourne en los Estados Unidos, lo que supuso su primera experiencia ante audiencias masivas.[6] Durante las pruebas de sonido, la banda interpretaba fragmentos de Black Sabbath. Aunque Osbourne entendió inicialmente el gesto como una burla, Ulrich aclaró que se trataba de un homenaje, manteniendo una relación cordial durante todo el recorrido.[21] En este periodo, el grupo también adquirió notoriedad por su consumo de alcohol, lo que dio origen al apodo «Alcoholica».[62]

El repertorio habitual rondaba los 45 minutos. Según Ulrich, la recepción variaba según la localidad: mientras que en las grandes ciudades el público ya conocía su música, en mercados secundarios debían ganarse a la audiencia progresivamente.[63] En cualquier caso, la exposición junto a Osbourne amplió significativamente su base de seguidores.[64] A mitad de la gira, Hetfield sufrió una fractura de muñeca en un accidente de monopatín, por lo que el técnico John Marshall asumió la guitarra rítmica de forma temporal.[65]

La etapa europea inició en septiembre con Anthrax como teloneros. El 27 de septiembre de 1986, después de un concierto en Estocolmo, el autobús del grupo sufrió un accidente en Dörarp (Suecia). Burton salió despedido por una ventana y falleció en el acto.[2] Aunque el conductor alegó haber perdido el control por una placa de hielo negro, más tarde enfrentó acusaciones —por parte del vocalista— de haber estado ebrio en el momento; sin embargo, no resultó con cargos.[66] Luego del suceso, el grupo regresó a San Francisco y seleccionó a Jason Newsted como nuevo bajista.[7] Cabe destacar que parte del material que aparecería en ...And Justice for All (1988) ya había sido desarrollado durante la etapa con Burton.[34]

Actuaciones posteriores en directo

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Hammett interpretando el solo de «Master of Puppe